domingo, 23 de septiembre de 2012

El cornejo macho (Cornus mas)





Aunque no se trate de una especie autóctona, el cornejo macho (Cornus mas) siempre nos ha gustado, así que visitamos un emplazamiento donde conocemos varios de estos arbustos altos en la Ciudad Universitaria de Madrid; ya lo fotografiamos en flor en febrero en el Jardín Botánico, pero conocemos pocos sitios en Madrid donde crezca cultivada esta especie, buena formadora de setos en el centro de Europa. Existe un gran ejemplar en la Plaza de la Lealtad.




Sus hojas son opuestas, ovadas y terminadas en punta. Aunque fructifica a principios de verano, en septiembre encontramos un último (y único) fruto en uno de los pies.




El fruto, una drupa comestible que recuerda a una aceituna de color rojo brillante, es probablemente su característica más notable.




En la siguiente foto, el porte de tres ejemplares de gran altura que crecen a la sombra de pinos y cedros.




domingo, 16 de septiembre de 2012

Las orcas





D. David, hoy le dedico la entrada (sin plantas, por cierto): el caso es que me llamaron deprisa y corriendo (de un día para otro) para avisarme de que salían a ver las orcas y allí me planté, con la esperanza de verle por esos lares, pues sabía que tenía pendiente este viaje. No le vi, pero al menos las orcas se dejaron ver de lo lindo; las fotos tómeselas como un modesto testimonio de lo que da de sí el recorrido entre Tarifa y cabo Espartel, pues ya sabe que yo sólo tengo el macro, también para estas bestezuelas.




Bueno, pues la próxima vez, a ver si las vemos juntos. Un abrazo.




(El recorrido por El estrecho me sirvió para conocer a Julio Vilches, quien me envió unas fotos de las orcas en condiciones y a quien envío otro afectuoso saludo.)

miércoles, 12 de septiembre de 2012

El torcal de la Utrera

Un paseo por el torcal de la Utrera (entre Manilva y Casares, Málaga) en agosto: no es ni el mejor momento para caminar ni para hacer fotos, pero hay que moverse.




Se trata de un paraje que presenta una variadísima representación de modelado kárstico y, aunque entre su flora predominan los matorrales termófilos más clásicos (algarrobos, palmitos, acebuches, efedras, zarzaparrillas, matagallos, lentiscos, etc.), también encontramos alguna sorpresa.




En el sendero de subida un acebuche recomido por el ganado se asoma al vacío.
 
 
 
No es el único ejemplar recomido: en esta foto, un algarrobo se convierte literalmente en rastrero por la acción del diente de las cabras.






Un arbusto de hoja perenne y aspecto lauroide entre los lapiaces: el labiérnago Phillyrea latifolia.
 
 
 
 
Algunas especies del matorral se encuentran ahora en flor, como la esparraguera Asparagus albus.
 
 
 
 
Otra especie en flor, que crece entre las fisuras de la roca caliza: el geófito Lapiedra martinezii.
 
 
 
 
Lapiedra martinezii: detalle de la flor.
 

 
 
 
Vistas generales, con el canuto de la Utrera al fondo.






Tras la zona de lapiaces, se accede a la meseta central, donde hay buenos ejemplares de acebuche (y resulta fácil perderse).
 
 
 
 






Ejemplos del relieve kárstico.
 
 
 
 
Aunque no estamos lejos del mar, esta es una especie característica de dunas y arenales costeros: la sabina Juniperus turbinata, que crece sin problemas en este entorno y alcanza buenas tallas, como el ejemplar de la fotografía.




Juniperus turbinata: detalle de ramas y frutos.
 
 
 
 
Otra sorpresa: aunque lo habíamos visto en los bosques más húmedos de Los Alcornocales, también aparece por aquí el rusco Ruscus hypophyllum, que se refugia en las oquedades que aparecen dispersas por el torcal.
 
 
 
 
Entre las fisuras más altas, algunas plantas rupícolas, como la labiada Stachys circinata (ya no queda ni una flor)...
 
 
 
 
... o la campanulácea Trachelium caeruleum (también con las flores ya pasadas).