domingo, 29 de septiembre de 2013

Saja-Besaya: el hayedo en verano

En agosto realizamos una ruta por los hayedos de Saja-Besaya (Cantabria); presentamos algunas de sus especies.

Al tratar los hayedos se suele hacer referencia a las plantas herbáceas de floración temprana (las que lo hacen antes de que las hayas saquen la hoja), que son las más renombradas de este tipo de bosques, pero en verano se siguen encontrando algunas especies en flor.


Hayas (Fagus sylvatica) en Saya-Besaya. 

Lo cierto es que el haya es una especie que acapara la casi totalidad de la luz que llega al bosque (apenas llega al suelo un 5% de radiación). La consecuencia de esto es que no existe el dosel arbustivo, proporcionando a todos los hayedos un aspecto muy uniforme, con independencia de su localización geográfica.

Aspecto del dosel herbáceo en un talud del bosque, con Hypericum androsaemum, algún ejemplar de Rubus castroviejoi, Blechnum spicant, etc.

Un tronco de haya, en esta ocasión, hace de sustrato para las anteriores especies. Incluso algún Ulmus glabra joven se desarrolla entre los helechos.

Los hayucos en verano, todavía con un par de meses por delante hasta que maduren.

Glechoma hederacea, en flor. Aunque buena parte del territorio lo componen suelos de naturaleza silícea, esta especie crece entre rocas con cal.

Pulmonaria longifolia, una de las especies que florece en la primavera temprana, ahora sólo mantiene visibles las hojas.

Circaea lutetiana, muy abundante en todo el recorrido que atraviesa el hayedo.

Euphorbia amygdaloides

Otro acompañante de las hayas: Mercurialis perennis.

Un pariente del ciervo volante: Pseudolucanus barbarossa.

Ajuga reptans, una labiada que asoma algunas flores entre el manto herbáceo.

Rumex sanguineus

Además de hayas, otras especies arbóreas atlánticas medran en Saja-Besaya: olmos de montaña, arces, robles, fresnos, etc.

Vistas desde un mirador ascendiendo al Puerto de Palombera (1.260 m).

Cerca del puerto, los bosques se han aclarado para dejar crecer a los pastos herbáceos. En la imagen, una vaca Tudanca pasta entre acebos.

Vaca Tudanca con becerro.

Ulex gallii (Ulex cantabricus), en flor.

Descubrimos una especie de sauce interesante: Salix aurita, que trajimos hace unas entradas al blog. Aquí son ejemplares bajos, muy ramoneados por el ganado, que se refugian cerca de los arroyos.

Envés de las hojas de Salix aurita.

Otro sauce: en este caso, se trata de la especie arbustiva Salix repens.

Junto a los sauces, buenos brezales de Erica tetralix, el brezo de turbera.

miércoles, 25 de septiembre de 2013

La costa oriental asturiana (2)



Más vistas del litoral asturiano y de algunas de sus especies costeras.




Costa de naturaleza calcárea próxima a Llanes; detalle del modelado kárstico.

La madreselva (Lonicera periclymenum) florecida en los setos próximos.

Gulpiyuri, una playa interior: el mar, al otro lado de las rocas, las ha erosionado creando esta dolina apta para el baño (y exageradamente llena de gente durante el verano, aunque no lo parezca). En los alrededores se encuentran aladiernos, laureles, vides silvestres, etc.

Una planta bien representada en los arenales y, en general, los caminos próximos a la costa: el rabanillo (Raphanus raphanistrum subsp. landra).

Detalle de los frutos del rabanillo.

Hypericum androsaemum: una especie muy común que crece en los bosques y llega a la costa en los restos de bosques y sebes de la campiña asturiana. Con los frutos formados y casi maduros en agosto.




Atardecer en Torimbia; detalle de alrededores y vistas desde lo alto.

Acantilados con hinojo marino (Crithmun maritimum).

Ensenada de Póo.

Armeria maritima

Plantas mediterráneas de hoja perenne en la costa astur: zarzaparrilas y ruscos.

Porte y hábitat de la esparraguera (Asparagus officinalis subsp. prostratus).

Asparagus officinalis subsp. prostratus en flor.

Centaurea nigra, una de las especies más comunes en los prados de los pisos colino y montano.

Restos de bosque caducifolio con arces y helechos.

Algunas poblaciones de vid silvestre alcanzan la costa cantábrica, como la de la imagen.
 

domingo, 22 de septiembre de 2013

La costa oriental asturiana (1)

Repasamos en dos entradas algunas especies (y lugares) del oriente de Asturias, en general propias tanto del litoral cantábrico como de los brezales y otros matorrales que prosperan por buena parte del territorio.


Atardecer en la playa de La Franca (Ribadedeva).




Detalle de los acantilados inferiores.


Desembocadura del río Cabra, antes de alcanzar el mar Cantábrico.


Aquí encontramos una buena población de berza marina (Brassica oleracea), una especie de nuestro litoral norteño (crece desde Asturias hasta el País Vasco, próxima a acantilados marinos).


Detalle del fruto de Brassica oleracea.


Una larva de Pieris brassicae sobre la hoja de esta crucífera.


Brassica oleracea es una especie perenne que adquiere el porte de un pequeño "arbolillo"; en este caso se muestra un ejemplar infestado de orugas.

Tojos y helechos en la costa de Pendueles.


El tojo (Ulex europaeus), probablemente el arbusto más característico de los matorrales costeros, ahora con los frutos maduros.

Otras plantas crecen en el borde de tojales y brezales: en este caso Stachys officinalis.


Pulicaria dysenterica


Praderías próximas al litoral.





Vacas Asturianas de los Valles.


Campanula glomerata, otra especie frecuente en bordes de matorrales y setos.


En los brezales crecen varias especies del género Erica: en este caso, detalle de la floración de Erica ciliaris, con su característica corola curvada en el extremo.


Detalle de otra población de Erica ciliaris.


Erica vagans


Erica cinerea