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lunes, 22 de junio de 2020

Aethionema saxatile, una crucífera escasa en Madrid

Aethionema saxatile es una pequeña planta perenne de la familia de las crucíferas (no alcanza los 40 cm). Se trata de una especie herbácea, aunque de base leñosa, glabra y con tallos ascendentes. Vive repartida por el este, centro y norte de la Península Ibérica y alcanza el territorio madrileño por los pelos.

Las flores se reúnen en racimos terminales; en el noreste de Madrid la hemos visto en flor en mayo (a finales de mes ya tenía varios frutos formados). 

Las hojas son enteras, sésiles, carnosas, de forma ovalada y glaucas; las inferiores son opuestas, mientras que las superiores se disponen de forma alterna.

Frutos en silícula de forma redondeada, aplanada y anchamente alada.

Hábitat de Aethionema saxatile, en la repisa de una peña caliza. Destacamos otras especies fotografiadas por la zona.


Hippocrepis commutata

Espinos negros (Rhamnus lycioides), higueras, enebros, cornicabras, etc.

Hierba de anteojos (Biscutella auriculata) con una araña.


Phagnalon rupestre

Paronychia capitata

Convolvulus lineatus

Sideritis hirsuta

Galium lucidum subsp. fruticescens

Anthyllis vulneraria entre las grietas calizas.

Otra especie que se pega a las rocas: Rhamnus pumila.

Vincetoxicum nigrum

Omphalodes linifolia

Helianthemum cinereum

Ononis pusilla, que ya habíamos fotografiado muy cerca de aquí.


Dianthus pungens (subsp. brachyanthus)

Patones de Arriba y alrededores.

Gladiolo (Gladiolus illyricus).


martes, 15 de octubre de 2013

El río Dulce (y el Salado)

Una visita rápida a las hoces del río Dulce (Guadalajara) nos da la oportunidad de traernos algunas fotos de sus alrededores, tantear el avance del otoño y visitar de paso a su antónimo, el río Salado.

El bosque de galería asomándose entre las calizas.

Los chopos ya presentan tonos amarillentos.

Interior de la chopera (Populus nigra).

A los chopos los acompañan cornejos, lantanas, majuelos, fresnos, nogales, cerezos, Rubus caesius, etc.

Un seto de cerezos (Prunus avium), abundantes en las proximidades del río. Su hoja todavía no ha cambiado de color.

El cornejo (Cornus sanguinea) con los frutos maduros.

Un arbolillo presente en los taludes calizos: el cerezo de Santa Lucía (Prunus mahaleb).

Vista de los matorrales de la zona, con Genista scorpius, rosales silvestres y otras especies, algunas de las cuales mostramos a continuación.

Euphorbia nicaeensis

Antirrhinum pulverulentum, con las cápsulas abiertas.

Rhamnus pumila, una especie que crece pegada a las rocas.

Terminamos con la labiada Nepeta nepetella, con las últimas flores.

A poca distancia del río Dulce se encuentra el río Salado. En sus proximidades se encuentran los restos de las salinas de Imón (en funcionamiento hasta hace unos años), a casi 1.000 m de altitud.





Vistas de las salinas y sales precipitadas.

Matorrales creciendo junto al borde de la salina: juncos, sosas y alacraneras, principalmente.

La sosa (Suaeda vera)

La alcanforada (Camphorosma monspeliaca) es común en los alrededores de la salina y caminos adyacentes. Se trata de un pequeño arbustillo que tapiza el suelo y emite unas ramillas erectas rojizas de las que nacen las inflorescencias.

Detalle de Camphorosma monspeliaca.

Buscábamos al cardo Sonchus crassifolius, que crece en los saladares, pero no tuvimos suerte y nos tuvimos que conformar con su pariente Sonchus asper, muy perjudicado a estas alturas del otoño. Aquí mostramos su porte.

Sonchus asper: últimas hojas y restos de flores.

La alacranera (Salicornia ramosissima): una planta herbácea que adquiere estos bonitos tonos tras la antesis.

Entre el matorral de sosas, una especie curiosa que tampoco hemos visto muchas veces: Rubia tinctorum.