domingo, 13 de octubre de 2019

Zarzas ibéricas: Rubus muricola

Vamos a mostrar algunas fotos de una zarza endémica del pirineo oriental escasamente distribuida en nuestro país (se cita exclusivamente en el pirineo catalán, en los Valles de Arán y Boí), Rubus muricola, una especie comprendida dentro del grupo de las que tienen los folíolos basales sésiles o subsésiles (como R. lainzii) y generalmente imbricados.

Detalle del limbo de una hoja con los cinco folíolos: el terminal es oval/ovado, de base cordada que, en este caso, presenta un lóbulo, característica morfológica propia de esta especie.

Rubus muricola florece entre junio y julio; los pétalos son suborbiculares y de un tono rosa pálido. La verdad es que teníamos fotos de otros ejemplares con flores blancas que creemos también pertenecen a esta especie, pero hemos seleccionado una de pétalos rosáceos por mantenernos a la descripción tipo de la especie.

Los turiones son de sección circular o algo angulosa, verdes, glabros y sin glándulas estipitadas. Las hojas presentan el haz de peloso a subglabro, mientras que el envés también puede variar entre no tomentoso a grisáceo tomentoso.

Ejemplo de envés ligeramente tomentoso y vista de la estípula de la hoja (de interés taxonómico): son lanceoladas y muy anchas (por comparación con la mayoría de las especies ibéricas: de 1,5 a 3,5 mm de anchura).

Rubus muricola vive en setos, bordes de praderías e incluso en terrenos abandonados fuertemente antropizados (por ejemplo, cerca de Viella), entre los 1.100 y los 1.600 m de altitud. Las fotos corresponden a varias localidades del Valle de Arán (Lérida) en el mes de julio.