sábado, 3 de diciembre de 2022

Tailandia

 

En esta entrada vamos a presentar a los bosques de Tailandia, un país del sudeste asiático de más de 500.000 km2 (o sea, mayor que España) y más de 65 millones de habitantes (también más poblado que el nuestro). Además mostraremos algunas de sus especies o familias botánicas significativas.

El sur del país (la península) presenta un clima ecuatorial con precipitaciones constantes a lo largo del año, mientras que el del norte se caracteriza por su estacionalidad, con existencia de una estación seca de duración variable y sometido a los monzones. Frente a la unidad estacional del sur (donde crecerían las clásicas selvas de hoja perenne), en el norte se diferencian tres estaciones: seca fría (de noviembre a febrero), seca cálida (de marzo a mayo, muy calurosa) y húmeda (de mayo a octubre, muy lluviosa); los bosques del norte, pues, presentan adaptaciones a los fuertes periodos de sequía anuales, por lo que están compuestos en mayor o menor medida por especies de hoja caduca (más abundantes cuanto más largo sea dicho periodo). Obviamente no todo el territorio sufre con la misma intensidad la sequía, dependiendo de la altitud de la zona, proximidad a la costa y facilidad de llegada de los vientos monzónicos, topografía, etc.

Realizamos nuestro viaje en julio, es decir, en plena estación de lluvias, por lo que buena parte del día los cielos están cubiertos y a partir de cierto momento, llueve (o jarrea). En el norte, la cantidad media de lluvia anual varía entre los 1.100 y 1.500 mm (aunque en algunas zonas se pueden alcanzar los 2.500 mm), el 80% de la cual cae durante los seis meses de estación húmeda.

Aunque la clasificación de los bosques tailandeses es confusa (se usan diferentes terminologías para denominar a un mismo tipo de formación vegetal), de manera simplificada se pueden incluir dentro de dos grandes grupos: de hoja perenne (pluvisilvas de hoja perenne, bosque tropical húmedo de hoja semiperenne, bosque tropical lluvioso de montaña, bosques de coníferas y manglares) y de hoja caduca (bosque tropical húmedo de hoja caduca, bosque seco de hoja caduca o de dipterocarpos y sabanas).

En la imagen, un bosque lluvioso tropical (el rainforest que asociamos a las formaciones selváticas típicas): son formaciones siempre verdes que permanecen húmedas durante todo el año (no sufren periodos de sequía).

Frutos de Ficus montana (familia Moraceae), una higuera nativa de estos bosques. Este género es uno de los más importantes (por abundancia y número de especies) en los trópicos asiáticos.

Aspecto típico de una especie arbórea propia de las selvas húmedas, como es Meliosma simplicifolia (Sabiaceae): hojas alargadas, coriaceas, perennes y brillantes, terminadas en punta para favorecer el goteo y expulsar el exceso de agua.

Caryota mitis (Arecaceae) y Trevesia palmata (Araliaceae) detrás de un tronco que muestra otra de las adaptaciones de los árboles en las selvas húmedas: grandes raíces externas que contribuyen a su sujeción.

Ejemplo de selva tropical semiperenne en el parque nacional de Khao Yai, en el interior de Tailandia. Estas formaciones reciben menos precipitaciones que las anteriores, estando sometidas a un clima estacional, por lo que algunos árboles pierden la hoja durante la estación seca: no obstante, aunque están compuestas por una mezcla de especies de hoja perenne y caduca, el bosque nunca pierde su aspecto verde a lo largo del año. A este tipo de bosque le dedicaremos una próxima entrada.


Otra familia importante en los bosques tailandeses, las magnoliáceas (Magnolia champaca con frutos).

Aquí descubrimos a los primeros dipterocarpos (en este caso Dipterocarpus costatus), sobresaliendo del dosel arbóreo. En la familia Dipterocarpaceae se incluyen los grandes gigantes de las selvas del sudeste asiático. En este caso, la especie habita un medio húmedo, pero otros miembros del género abundan en áreas mucho más secas.

Garuga pinnata (Burseraceae) otro género tropical de grandes árboles.

Las ebenáceas también tienen varios representantes en la flora tailandesa (Diospyros malabarica).

Nos adentramos en la principal formación boscosa de Tailandia: el bosque tropical húmedo de hoja caduca. Un bosque en el que la existencia de un periodo seco (que puede durar cuatro o cinco meses) es ya lo suficientemente largo como para determinar su apariencia: muchos árboles pierden la hoja y queda en gran parte "desnudo" durante estos meses.

Las formaciones de bambú cobran importancia dentro de los huecos que se abren en el bosque. A los bosques tropicales de hoja caduca les dedicaremos un par de entradas.


Bambusa tuldoides (Poaceae)

El bosque húmedo de hoja caduca presenta una variante seca, en la que la prácticamente todas las especies pierden todas las hojas durante los meses de sequía. Muchas veces estas formaciones están localizadas en pendientes sin suelo (sin posibilidad de retener agua, por tanto) y dominadas por árboles del género Dipterocarpus, como los del fondo, por lo que refieren a las mismas como bosques secos de de dipterocarpos. En primer témino, hojas y ramas de Senna siamea (Fabaceae), una de las "acacias" típicas del bosque de hoja caduca.

Una especie autóctona que habita en bosques secos es Dimocarpus longan (Sapindaceae), que además se cultiva por sus frutos.

Markhamia stipulata (Bignoniaceae), otra familia de plantas tropicales relevante.

Callicarpa arborea (Lamiaceae), es una especie del bosque de hoja caduca que puede crecer tanto en tierra o comportarse como un epífito, prosperando sobre las copas de otros árboles. Por cierto, una de las pocas especies que hemos encontrado con flores durante nuestra visita.

Trichilia connaroides (o Heynea trijuga), de la familia Meliaceae.

Fruto de Dipterocarpus alatus (Dipterocarpaceae): presentaremos a estos árboles en otra entrada.

Hábitats sabanoides en las planicies el centro del país.

Ziziphus mauritiana (Rhamnaceae), una de las especies de las sabanas o zonas más secas.

Estas zonas están generalmente habitadas y dedicadas a la agricultura y en ellas encontramos los templos tailandeses históricos. Dedicaremos un par de entradas a estos templos y algunas de las especies arbóreas que los acompañan, muchas veces de gran tamaño y no necesariamente nativos de la zona (como Samanea saman, el cenízaro, una leguminosa arbórea muy plantada).


Los minás son seguramente las aves más visibles de Tailandia, como este miná grande (Acridotheres grandis).

Phoenix roebelenii (Arecaceae), una pequeña palmera nativa del sudeste asiático.

La familia de las adelfas (Apocinaceae) cuenta con varias especies arbóreas en el país, alguna muy extendida como Holarrhena pubescens.

Raíces aéreas, una de las adpataciones más conocidas de las plantas tropicales.

Pothos sp. (Araceae), un epífito.

Morinda tomentosa (Rubiaceae), una especie propia de bosques abiertos que se emplea como ornamental.

El bulbul de Finlayson (Pycnonotus finlaysoni) a la búsqueda de dátiles.

Sandoricum koetjape (Meliaceae) crece silvestre en las selvas de Java, Borneo, Filipinas y otras islas cercanas, aunque en Tailandia se cultiva por sus frutos: también dedicaremos unas entradas a las interesantes frutas y cultivos tropicales.

Al ascender por zonas donde llueve menos, surge la sorpresa: sí, en los trópicos también hay pinos y (como sucede en nuestras latitudes) también son especies adaptadas a condiciones más secas o peores suelos, presentando un caracter pionero. Muchas veces, además, forman bosques mixtos con los bosques de hoja caduca.

En Tailandia hay dos especies de pino: el que suele aparecer en cotas más bajas es Pinus merkusii (Pinaceae), de corteza oscura y acículas agrupadas en grupos de dos.

Clerodendrum paniculatum (Lamiaceae)

La segunda es Pinus kesiya (Pinaceae), de corteza más clara y acículas agrupadas en grupos de tres.

Si el ascenso se realiza por zonas donde abundan las precipitaciones nos encontramos con los bosques  tropicales lluviosos de montaña: son formaciones formadas por especies de árboles más pequeños que en las formaciones precedentes, donde abundan los epífitos y apenas sufren periodos de sequía, por lo que su aspecto es siempre verde. Puede llover por encima de los 2.000 mm anuales.

En estos bosques aparecen familias o géneros de árboles que ya nos son familiares, como Prunus cerasoides (Rosaceae). Otras familias representativas son las lauráceas, fagáceas, mirtáceas, etc. Por encima del arbolado pueden crecer coníferas y matorrales de montaña como rododendros.


Castanopsis tribuloides (Fagaceae)

Aquí pudimos fotografiar al cucal chino (Centropus sinensis).

Una interesante gimnosperma tropical de zonas montañosas: Podocarpus neriifolius (Podocarpaceae).

Uno de los elementos que cobra gran importancia en buena parte de Tailandia es el agua. Vista de un mercado flotante.

Río Mekong en el Triángulo de Oro, frontera natural entre Tailandia, Myanmar y Laos. También dedicaremos una entrada a los humedales tailandeses.

Cananga odorata (Annonaceae)

Barringtonia acutangula (Lecythidaceae)

Falta por presentar a la última formación boscosa de hoja perenne de Tailandia: el manglar. Bien representada en las costas del sur, a ella le dedicaremos otra entrada.

Rhizophora apiculata (Rhizophoraceae)