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sábado, 29 de julio de 2017

El verdadero espantalobos (Colutea arborescens)


Para los que vamos teniendo una edad, el espantalobos era la Colutea arborescens, de toda la vida: así figura en la guía INCAFO de Ginés López (no se ha superado esta publicación hasta la fecha, pese al tiempo transcurrido) y en la bibliografía botánica que existía... hasta que en 1999 Flora Iberica publicó el primer tomo de las leguminosas y ahí aparecían las tres especies: además de la mencionada, en España teníamos Colutea brevialata y C. hispanica.

Así, con el triunvirato de "Coluteas" repartido por la Península, resultaba que la distribución de Colutea arborescens se limitaba a algunas localidades del noreste del país: con toda seguridad es el más escaso de los tres espantalobos.

Aprovechamos la estancia en Inglaterra para fotografiar al espantalobos "original", con flores y frutos a comienzos de agosto. En el Reino Unido no es una especie autóctona, sino que se emplea desde el siglo XVI en jardinería y se ha asilvestrado en varias partes del país.

Las diferencias entre los espantalobos autóctonos las dejamos para otra ocasión, que esto pretendía ser una entrada veraniega (o sea, corta), y se me está yendo de las manos.
 

miércoles, 18 de diciembre de 2013

Alrededores del río Guadalix

Ruta en paralelo al río Guadalix (Madrid), entre los 700 y los 750 m de altitud, aproximadamente, hasta el denominado Azud de El Mesto. Son unos siete kilómetros (ida y vuelta) que se hacen muy bien. Repasamos algunas de las formaciones boscosas y arbustivas que encontramos, el primer día de diciembre.

Aliseda del río Guadalix.

Zona muy interesante por la variedad de especies y de sustratos: las calizas (arriba) dejan paso a las rocas silíceas. Sobre las primeras predominan romerales, tomillares y coscojares como los que asoman en la fotografía.

Una planta propia de los suelos básicos, el espantalobos (Colutea hispanica), con el fruto hinchado y abierto.

Al dejar atrás las calizas, aparecen las jaras pringosas (Cistus ladanifer).

Enebrales en la solana.

Detalle de los anteriores, con alguna cornicabra dispersa en su interior.

Entre las especies rupícolas encontramos a Phagnalon sordidum.

Phagnalon sordidum, que no habíamos visto en Madrid.

Una valiente "lechuguilla" (Lactuca tenerrima) en flor en diciembre.

Encinar con algunos caducifolios en su interior.

Otra rupícola: el cabrahigo (Ficus carica).





Varias vistas del bosque de alisos (Alnus glutinosa).

En la umbría, encinares con Cytisus scoparius.

Algunos arces acompañan a las encinas.

Hojas de Acer monspessulanum.

Aladierno (Rhamnus alaternus).

Otra especie de la umbría: el jazmín silvestre con frutos (Jasminum fruticans).

Una especie rara en Madrid: Rosa rubiginosa.

Bosque mixto con encinas, quejigos, enebros y cornicabras.