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martes, 28 de enero de 2025

Flora amenazada: el marmolán (Sideroxylon canariense)

El marmolán, marmulán o marmolano (Sideroxylon canariense) es una especie arbórea endémica de Canarias (solamente falta en Lanzarote) que habita entre los restos de bosques termófilos y el monteverde o laurisilva, entre los 200-800 m de altitud (en ocasiones más). Aunque puede alcanzar los 15 metros, suele presentar tallas más modestas.

En la ficha del Atlas y Libro Rojo de la Flora Vascular Amenazada de España figuran unos datos poblacionales verdaderamente alarmantes: en todo el archipiélago se contabilizan 156 ejemplares, encontrándose en algunas islas un único ejemplar (Fuerteventura) o exclusivamente dos (El Hierro), por lo que es una de nuestras especies más amenazadas (sin que esto parezca preocupar especialmente a nadie). En este caso las fotos están hechas en el norte de La Palma. La especie suele refugiarse en riscos y zonas escarpadas inaccesibles. Son característicos los rebrotes de cepa o raíz.

Sus inflorescencias están compuestas por racimos con 2-10 flores pedunculadas, que nacen directamente desde las ramas o el tronco; en este marmolán todavía no estaban abiertas (a principios de agosto). Los frutos son unas drupas redondeadas y carnosas, de color oscuro cuando maduran, que consumen las aves.

Las hojas son alternas, pecioladas, de borde liso, ápice redondeado, coriáceas y nervio central prominente por el envés; de ellas mana un látex blanco si se cortan, lo que permite diferenciar al marmolán de otras especies muy parecidas (como el delfino o el aderno).


lunes, 6 de noviembre de 2023

Las aristoloquias ibéricas

Aunque en los trópicos las plantas del género Aristolochia forman un amplio grupo de lianas con grandes flores (aquí un ejemplo), a la cuenca del Mediterráneo llegan unas cuantas especies de hábito y talla más modestos. En España viven siete especies, mayoritariamente herbáceas perennes y rizomatosas, que mostramos a continuación.

La primera, Aristolochia baetica, es un arbusto trepador que forma parte de los setos y  matorrales termófilos del sur y Levante. Aquí vemos a un ejemplar creciendo entre unas matas de Lavandula dentata.

Es la única especie trepadora y de base más o menos leñosa de nuestro país.

Florece a partir de diciembre (el periodo de floración puede extenderse varios meses), sacando estas flores tan reconocibles. Recibe el nombre vulgar de candiles precisamente por el aspecto de las mismas.

Frutos en cápsula, completamente formados durante la primavera.

En verano, una vez maduros, los frutos de A. baetica se abren, mostrando las semillas.

La segunda especie es Aristolochia clematitis. Es la única cuyas flores nacen verticiladas en la axila de las hojas (en el resto son solitarias). La fotografiamos en Menorca con los frutos ya formados en verano.

Es mucho más escasa que la anterior (solamente se encuentar en algunos puntos del Noreste y Baleares), acompañando a tarajes, sauzgatillos y otros matorrales ribereños.

Aristolochia pistolochia está mucho más repartida (sólo falta en el Noroeste), creciendo por pedregales, matorrales ralos o bosques esclerófilos. Florece a partir de abril. 

Lo más característico son sus hojas, que presentan un borde grueso, cartilaginoso y muy rugoso, con los nervios muy marcados.

Aristolochia rotunda, por su parte, dispone de hojas que abrazan (o casi) el tallo, con peciolos muy cortos o inexistentes. De esta planta ya tratamos en esta entrada.

Una especie endémica de Baleares (Mallorca y Menorca) es Aristolochia bianorii, de flores pequeñas (1-3 cm), hojas alargadas y glabras. Habita medios pedregosos y matorrales, floreciendo a partir de marzo.

La más extendida de todas es Aristolochia paucinervis, que vive por casi todo el país en bosques aclarados, setos y hasta medios más o menos humanizados.

En el centro peninsular comienza a florecer en marzo-abril (como estos ejemplares de Las Villuercas, en Cáceres), pero en el sur puede hacerlo antes. Las flores miden hasta 6 cm.

Envés de la hoja de A. paucinervis, que es algo peloso. Vemos una larva de mariposa de las aristoloquias (Zerynthia rumina) sobre su planta nutricia.

Como mencionaba al comienzo de la entrada, salvo A. baetica, el resto de nuestras aristoloquias son plantas herbáceas que pierden la parte aérea tras formar el fruto, pero sobreviven en forma de rizoma, del que sacan cada año los nuevos tallos.


Más ejemplos de rizomas de A. paucinervis. El segundo casi con forma de pie.

Muy parecida a la anterior es la última especie, Aristolochia castellana, un endemismo del Sistema Central (de Salamanca y Cáceres hasta el oeste de Madrid, incluyendo la Sierra de San Vicente en Toledo) que habita bosques frescos (melojares, castañares o pinares). En esta fotografía de finales de primavera de un ejemplar con el fruto formado y buena parte de las hojas perdidas, no se aprecia la principal diferencia con A. paucinervis: en la primera la longitud del peciolo de la hoja supera a lo que miden el pedunculo floral más el cáliz. Esta característica debe comprobarse en las hojas de la mitad del tallo, con las flores completamente formadas. Además, en Aristolochia castellana la longitud y la anchura de la hoja son similares (ésta presenta un aspecto relativamente redondeado), mientras que en A. paucinervis la hoja adopta una forma claramente alargada.

jueves, 26 de octubre de 2023

Serranía de Cuenca

 

Bosques de pinos silvestres y laricios con alguna especie eurosiberiana, quejigares, cañones y cumbres calizos, modelado kárstico, humedales, plantas acuáticas, especies rupícolas, matorrales calcícolas y silicícolas y hasta alguna especie endémica. La Serranía de Cuenca en octubre, resumida en las siguientes fotografías.


Rhamnus alpina

Juniperus sabina

Draba dedeana

Carnero de raza merina.

Un trepador azul baja a beber.

Mimbrera (Salix viminalis).



Bojedas con sabinas en las cumbres.

Hormathophylla spinosa 

Nacimiento del Río Cuervo, con muy poca agua a mediados de octubre.

Pino laricio (Pinus nigra).

Astragalus granatensis

Rosa pimpinellifolia


Una matita endémica de los suelos arenosos de parte del Sistema Ibérico (Cuenca, Guadalajara y Teruel): Thymelaea subrepens. Acompaña a brecinas, brezos y matorrales similares.

Aster linosyris

Vista otoñal de la Laguna de Uña.


Hieraceum amplexicaule

Sorbus aria


Hippuris vulgaris

Potamogeton coloratus

Jasonia tuberosa


Viburnum lantana

Thymus leptophyllus 

Sonchus aquatilis

Atractylis humilis


Fumana ericoides

Satureja intricata

Aster sedifolius

Hypochaeris glabra


Colutea brevialata

Atardecer en Los Callejones de Las Majadas.

Sanguisorba rupicola

Anthyllis montana

Rhaponticum coniferum

Chaenorhinum serpyllifolium

Potentilla caulescens