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martes, 28 de enero de 2025

Flora amenazada: el marmolán (Sideroxylon canariense)

El marmolán, marmulán o marmolano (Sideroxylon canariense) es una especie arbórea endémica de Canarias (solamente falta en Lanzarote) que habita entre los restos de bosques termófilos y el monteverde o laurisilva, entre los 200-800 m de altitud (en ocasiones más). Aunque puede alcanzar los 15 metros, suele presentar tallas más modestas.

En la ficha del Atlas y Libro Rojo de la Flora Vascular Amenazada de España figuran unos datos poblacionales verdaderamente alarmantes: en todo el archipiélago se contabilizan 156 ejemplares, encontrándose en algunas islas un único ejemplar (Fuerteventura) o exclusivamente dos (El Hierro), por lo que es una de nuestras especies más amenazadas (sin que esto parezca preocupar especialmente a nadie). En este caso las fotos están hechas en el norte de La Palma. La especie suele refugiarse en riscos y zonas escarpadas inaccesibles. Son característicos los rebrotes de cepa o raíz.

Sus inflorescencias están compuestas por racimos con 2-10 flores pedunculadas, que nacen directamente desde las ramas o el tronco; en este marmolán todavía no estaban abiertas (a principios de agosto). Los frutos son unas drupas redondeadas y carnosas, de color oscuro cuando maduran, que consumen las aves.

Las hojas son alternas, pecioladas, de borde liso, ápice redondeado, coriáceas y nervio central prominente por el envés; de ellas mana un látex blanco si se cortan, lo que permite diferenciar al marmolán de otras especies muy parecidas (como el delfino o el aderno).


viernes, 26 de mayo de 2023

Flora amenazada: Rupicapnos africana

 

Aferradas a algunos paredones verticales calizos de las provincias de Málaga, Cádiz y Sevilla viven las poblaciones de la papaverácea (familia de las amapolas y los "zapatitos de la Virgen") Rupicapnos africana subsp. decipiens, una especie amenazada que habita nuestro país y el norte de África.

La fotografiamos en Casares (Málaga), en la que debe ser su población malagueña más occidental. Habita en fisuras, grietas y extraplomos, generalmente inaccesible (al menos las plantas que conozco). En un medio tan extremo los periodos largos de sequía afectan a la supervivencia de las plántulas nuevas y en muchas poblaciones no existe regeneración (aquí la ficha del Atlas y Libro Rojo de la Flora Vascular Amenazada de España).

Se trata de una pequeña planta de unos 10 cm, perenne, cespitosa, multicaule y muy foliosa.

Las hojas son carnosas, bipinnatisectas y glaucas.

Florece entre marzo y junio. Las flores poseen un largo pedicelo que se alarga en la fructificación para facilitar la geocarpia, que (como indica Enric Martí en el siguiente enlace) consiste en que los pedicelos fructíferos se recurvan hacia la pared para facilitar así su posible germinación en las grietas y fisuras.

lunes, 20 de junio de 2022

Las carquesas finas (género Chamaespartium)

 


El género Chamaespartium está constituido por tres especies leñosas, perennes, que crecen postradas o ascendentes (las dos primeras raramente alcanzan los 50 cmm de altura y la tercera no supera los 15 cm), sin espinas y hojas unifoliadas, que se distribuyen por el centro y sur de Europa: en España viven las tres y las vamos a repasar en esta entrada. Comenzamos por la más extendida de las tres, Chamaespartium saggitale.

Lo que más llama la atención de este género es que algunas costillas del tallo (3-4 en Ch. saggitale) son aladas, proporcionándole esta apariencia "aplastada". En esta especie los pelos de tallos y hojas son largos y patentes.

Chamaespartium saggitale florece entre mayo y agosto, agrupándose sus flores en racimos terminales.

Ch. saggitale vive repartido por la mitad norte del país, asociado a diferentes tipos de bosques o matorrales. Aunque prefiere la media montaña, puede ascender hasta los 2.000 metros de altitud, como en este caso en el Valle de Arán (Lérida).

La segunda especie es Chamaespartium undulatum. A diferencia de la anterior, sus tallos y hojas presentan pelos aplicados que le confieren un aspecto seríceo. Tiene un periodo de floración algo más corto que Ch. saggitale, pues a finales de julio este ejemplar ya presentaba algunos frutos formados.

Tanto esta especie como la siguiente tienen tallos con dos costillas aladas. Una característica exclusiva de Ch. undulatum es que el margen de sus dos alas es ondulado y verrugoso, como se aprecia en la fotografía.

Frutos de Chmaespartium undulatum en agosto. A diferencia de la anterior, esta especie (y la siguiente) pueden presentan inflorescencias tanto terminales como axilares.

Ch. undulatum crece exclusivamente en Sierra Nevada, en terrenos rocosos sobre dolomías, entre los 1.350-1.700 m de altitud según Flora Iberica. Es un endemismo ibérico escaso.

Chamespartium delphinense es la última especie: a diferencia de la anterior, las alas de sus tallos presentan un margen entero y liso.

Detalle de un tallo. También tienen los pelos aplicados. A esta especie le dedicamos una entrada hace tiempo.

Hábitat en tierras sorianas, formando parte del sotobosque de este encinar.

Comparativa entre los tallos de las tres especies tratadas, de izquierda a derecha: Chamaespartium saggitale, Ch. undulatum y Ch. delphinense.

lunes, 18 de octubre de 2021

El azafrán amarillo (Sternbergia colchiciflora)

 

Durante octubre podemos encontrar al azafrán amarillo (Sternbergia colchiciflora), un bulbo de tépalos estrechos que florece durante este mes, antes de sacar la hoja.

Lo vimos en el borde de un pinar de Pinus halepensis de repoblación en San Fernando de Henares (Madrid). Aunque según la bibliografía prefiere suelos calizos, aquí nos encontramos próximos a terrenos arcillosos con yesos.

En las manchas de vegetación natural que quedan entre los cultivos, buena parte de las plantas ya han cumplido su ciclo reproductivo y su parte aérea está seca. Aun así aprovechamos para fotografiar algunas especies curiosas o escasas en la región.

Como por ejemplo el cardo Scolymus maculatus.

Scolymus maculatus


Otra compuesta rara: Klasea flavescens.

Resto de la morra (Cynara tournefortii), amenazada en la región.


Una segunda alcachofa silvestre, en este caso Cynara cardunculus.

Cardo enrejado (Atractylis cancellata) cubriendo el suelo.

Existe otra especie parecida al azafrán amarillo que también florece por estas fechas: se trata de la azucena amarilla (Sternbergia lutea), que se distingue del primero por tener unos tépalos más anchos y sacar las hojas a la vez que las flores. Se encuentra en bosques riparios, bordes de caminos y otros medios. Para algunos autores no sería una especie nativa de España, sino que se habría naturalizado por buena parte del país.

martes, 5 de octubre de 2021

Lanzarote (7): flora amenazada, el artisco (Gymnosporia cryptopetala)

 

Hoy presentamos a uno de los arbustos más escasos de la flora española: el artisco (Gymnosporia cryptopetala), una especie endémica de Lanzarote y Fuerteventura.

En estas primeras fotos se muestra a un ejemplar que crece en lo alto de una peña, a salvo del diente del ganado, el hacha o el fuego (Jaime Gil y Marta Peña aluden en su Guía Visual de la Flora Vascular de la Reserva de la Biosfera de Lanzarote a su aptitud como combustible como posible causa de su escasez actual). En dicha publicación también se menciona que el número de ejemplares inventariados en Lanzarote apenas alcanza la decena.

Gymnosporia cryptopetala es una especie leñosa, muy ramosa, de aspecto intrincado que alcanza el metro y medio de altura.

Detalle de rama y hojas. Tradicionalmente estos arbustos, descubiertos en la pasada década de los setenta en las islas orientales, se asignaron al taxón Maytenus senegalensis, pero posteriores estudios reconocieron al artisco como especie independiente (y perteneciente a otro género). Lo cierto es que en buena parte de la bibliografía permanece el nombre antiguo, lo que no contribuye a informar sobre la importancia de la especie y su precario estado de conservación. 

Las hojas son coriáceas, obovadas u oblanceoladas, en ocasiones con el ápice algo escotado. Posee flores diminutas, apenas perceptibles (que no vimos en julio), normalmente en pies distintos las masculinas y las femeninas.

Finalizamos el reportaje de hoy con una vista del hábitat de Gymnosporia cryptopetala en el Malpaís de la Corona, en el norte de Lanzarote.

viernes, 2 de julio de 2021

Flora amenazada: Jasione corymbosa

 

A finales de junio fotografiamos en la costa de Manilva (Málaga) a alguno de los escasos ejemplares de la campanulácea Jasione corymbosa que todavía tenían flores.

Jasione corymbosa es una especie anual que raramente supera los 10 cm de tamaño. Posee hojas decurrentes (el limbo se extiende por el tallo), tallos más o menos glabros y flores en glomérulo que pueden formar corimbos. Florece a partir de mayo.

Aspecto general de la población a finales de junio: casi todas las plantas han cumplido su ciclo y se han secado. Es una especie escasísima, que se daba por desaparecida en nuestro país hasta que se descubrió hace unos años en estos arenales próximos al mar.


domingo, 29 de noviembre de 2020

Flora amenazada: Krascheninnikovia ceratoides

En pocas líneas, los hechos que explican la existencia en España de Krascheninnikovia ceratoides comenzaron hace seis millones de años, durante la llamada crisis salina del Messiniense (última etapa del Mioceno): la rotación de África en la dirección de las agujas del reloj provoca el cierre del Estrecho de Gibraltar y aisla el mar Mediterráneo. Se cierra así la principal aportación de agua al Mare Nostrum, que queda convertido en un enorme lago salado. El clima es extremadamente árido. Debido a la fuerte evaporación existente (hasta un metro por año), en apenas mil años el Mediterráneo se seca por completo (bueno, casi por completo: queda convertido en una vasta planicie de sal a 4.000 metros por debajo del nivel del mar, salpicada por una serie de lagunas hipersalinas que se mantienen dispersas en las zonas más profundas). Pero al no existir las aguas marinas, toda la cuenca del Mediterráneo esta conectada por tierra, de manera que las especies del este pueden llegar hasta la Península Ibérica y norte de África. Esta fue la vía que aprovechó la Krascheninnikovia para asentarse en algunas partes de nuestro país, encontrando unas condiciones ambientales similares a las de las estepas asiáticas de las que procedía. Unos 600.000 años después se reestablece el contacto entre el Mediterráneo y el Atlántico: imagínense, unas cataratas de cuatro kilómetros de altura que van colmando poco a poco el vacío existente, glub, glub, glub... En un siglo el Mediterráneo vuelve a estar lleno de nuevo. Avanzamos un poco (geológicamente hablando), hasta el siglo XIX: durante la Guerra de la Independencia, un botánico que acompañaba al ejército napoleónico descubre a este arbusto en nuestro país. El nombre proviene del naturalista ruso Stephan Petrovitsch Krascheninnikov, a quien se dedicó el género. Aparte de la Depresión del Ebro (Los Monegros y Alfambra), en España vive en Granada (Guadix), muy escasa.

Krascheninnikovia ceratoides en flor en otoño (octubre).

Se trata de un arbusto de un metro de altura, con hojas alternas, planas y aspecto sentado (en realidad poseen un pequeño peciolo), cubiertas de un denso tomento de pelos estrellados. Florece desde finales de verano hasta octubre. En Los Monegros es una especie rara, una de las joyas botánicas de esta región. Habita cerros yesosos o calcáreos en zonas subdesérticas de clima árido.

Cerros con vegetación natural (romerales y tomillares con quenopodiáceas, cistáceas, cariofiláceas, etc.), parcelas de secano, barbechos y sabinas albares dispersas: resumen del paisaje monegrino en primavera.

Destacamos un par de arbustillos que conviven con K. ceratoides: uno de ellos es el escobizo (Cytisus fontanesii, antes Chronanthus biflorus), que se puede encontrar en las ubicaciones más térmicas. Florece entre mayo y abril y vive por buena parte del este peninsular.

Mucho más común en Los Monegros resulta la bufalaga (Thymelaea tinctoria), una mata leñosa que apenas supera el medio metro de altura, con hojas cortas, estrechas y algo carnosas, cubiertas por un denso tomento. También está fotografiada en primavera, en este caso sin flores (florece durante el invierno).



martes, 12 de mayo de 2020

Flora amenazada: la silene de Ifach (Silene hifacensis) (2)

Hace varios años compré semillas de la silene de Ifach (Silene hifacensis). Las plantitas crecieron, florecieron (creo que a partir del segundo año) y siguen produciendo semillas todas las temporadas en el jardín. A principios de mayo las flores comienzan a abrirse...

... y a los pocos días ya se encuentran completamente desarrolladas.

La verdad es que la especie se da de maravilla. Los ejemplares de la foto han crecido a partir de semillas que cayeron en estas jardineras, procedentes de unas plantas cercanas. Aprovechan muy bien los "huecos" en tiestos y demás espacios libres.

Incluso han prosperado en algunos muros (como buena rupícola que es), o, como en la imagen, en una grieta del suelo. Está claro que su desarrollo depende del agua, así que mientras reciban cierta dosis (por lluvia o riego), la especie puede crecer y propagarse en este medio.

Otro ejemplar, en este caso con flores blancas.

Por otra parte, en su ambiente natural la especie sigue teniendo problemas de conservación. En la imagen, algunos ejemplares fotografiados el pasado mes de diciembre en el centro de interpretación del Parque Natural del Montgó, en Alicante (con un cartel con el siguiente texto: "PLANTA EN PELIGRO DE EXTINCIÓN. Solo quedan 20 plantas en TODO el mundo. Por favor, no arranquen la planta o sus flores, NECESITAMOS sus semillas. Disfruten de su belleza").