| No obstante, los paisajes en mosaico son la tónica general, encontrándose una gran variedad de teselas de vegetación juntas que mantiene cierta armonía entre sí. |
| Al lado de los caminos también se encuentran enclaves de roca caliza, margas y a veces yesos que no han sido cultivados y mantienen restos de vegetación natural con especies interesantes. |
| La umbelífera Bupleurum fruticescens destaca entre la hierba pincel. |
| Detalle de las hojas y frutos del zumaque (Rhus coriaria). |
| Una crucífera leñosa, Hormathophylla lapeyrousiana, con los frutos en forma de pequeñas cucharas. Una especie interesante por ser poco abundante en Madrid. |
| La hierba pincel (Staehelina dubia) formando una densa maleza a los pies de un olivo. |
| Centaurea solstitialis (conocida como abremanos), con los capítulos ya secos. Una centaurea de suelos calcáreos. |
| Seseli tortuosum, floración. |
| Un licénido y una abeja en una de las últimas flores de Centaurea aspera. |
| Nos encontramos con estas nueve avutardas paseando por tierras labradas. Y ese día el teleobjetivo a por uvas. Vale. |
| Un espino de tintes (Rhamnus infectoria) en los setos que bordean un olivar con un aspecto lamentable (a punto de secarse). |
| El cardo heredero (Atractylis humilis), de cepa leñosa. |
| Aquí vemos la característica silueta de Odontites viscusus (subsp. australis), que florece a partir del verano y en el otoño. |
| Un detalle de las ramas de Odontites viscosus... |
| ... y una tercera foto que muestra la inflorescencia. |
| Lomelosia stellata |
| Un escarabajillo colorido sobre las flores de Hirschfeldia incana, la rabaniza o amargo amarillo. |
| Una foto resumen con las especies señeras de los páramos calizos: carrascas, quejigos, espliegos, salvias, tomillos, espartos, Genista scorpius y otras leñosas de bajo porte. |
| Euphorbia falcata |
| Pallenis spinosa |
| Marrubium supinum, con las últimas flores. |
| Jasonia tuberosa, con las inflorescencias ya pasadas, de nombre vulgar "té de burro". |
| Echinops ritro, el cardo yesquero. |
| Otra vista de los mosaicos que conforman la vegetación de los páramos, con encinares adehesados cultivados y restos de bosques y matorrales naturales. |
| El alhelí Matthiola fruticulosa. |
| Una interesante genista pinchuda llega a algunos enclaves madrileños desde las zonas de paramera del vecino Sistema Ibérico: se trata de Genista pumila, de porte semiesférico. |
| Detalle de las ramas de Genista pumila: una especie a proteger en nuestra región. |
| Otra planta escasa en Madrid: Achillea ageratum (con alguna inflorescencia fresca en esta época del año, no en la fotografía). |
| Y finalizamos con dos compuestas, en primer lugar la cuchara de pastor (Rhaponticum coniferum)... |
| ... y los restos de Carduncellus monspelliensium, el cardo arzolla. |
