Mostrando entradas con la etiqueta Rosa stylosa. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Rosa stylosa. Mostrar todas las entradas

martes, 3 de marzo de 2026

Norte de León (tercera parte)

Bosques atlánticos mixtos cerca de Fasgar.

Rosa villosa

Laserpitium latifolium

Tembleda (Populus tremula).

Avellanos y abedules.

Valeriana pyrenaica

Astrantia major

Euphorbia amygdaloides

Setos en Riolago de Babia.

Centaurea scabiosa

Ribes uva-crispa

Viburnum lantana

Rosa dumalis

Prunus insititia

Aconitum napellus

Rubus praecox

Salix eleagnos

Prunus mahaleb

Rosa stylosa

Ononis pusilla

Vicia pannonica

domingo, 13 de diciembre de 2020

Algunos rosales silvestres norteños

Para completar la visión de los rosales silvestres que aparecieron en dos entradas anteriores, vamos a mostrar algunas especies ibéricas que viven más al norte de la Comunidad de Madrid, alguna de los cuales no habían aparecido hasta ahora en el blog. Empenzamos por Rosa pimpinellifolia, una especie habitante de las parameras del Sistema Ibérico (y otras sierras de las mitades norte y este), que en esta ocasión (noviembre) ya ha perdido la hoja: pueden apreciarse sus numerosos acúleos, rectos y cubriendo el tallo, así como sus frutos oscuros con los sépalos erectos y persistentes.

 
Hábitat de Rosa pimpinellifolia en un encinar soriano.


Alcanzamos el prepirineo para presentar a Rosa elliptica, de la que ya dimos más detalles en esta entrada. En Peña Oroel (Huesca) convive con erizones (Echinospartum horridum), griñoleras, guillomos, bojes, otras especies de rosales, etc.

Más al norte todavía, encontramos a Rosa tomentosa, un rosal cuyos folíolos están cubiertos por un denso tomento por ambas caras (más denso por el envés, donde además presenta glándulas amarillentas) y sépalos con abundantes lóbulos marginales, como se aprecia parcialmente por debajo de los pétalos de esta flor.

Aspecto de los frutos de Rosa tomentosa al comienzo del otoño, en los que destacan los sépalos erectos y persistentes en el fruto, así como la presencia de glándulas sobre el mismo. El pedicelo también es glanduloso y de mayor longitud que el fruto.

Junto al anterior rosal vimos esta otra especie, muy parecida: Rosa villosa, que además florece al mismo tiempo.

A diferencia de Rosa tomentosa, los sépalos de R. villosa son enteros, como muestra la flor de la derecha, sin pétalos.

Valle de Pineta, donde habitan y fotografiamos a estos dos arbustos en flor durante el mes de julio.

Esencialmente norteña es la distribución de Rosa stylosa en nuestro país (aunque también se cita en Sierra Nevada). Es un rosal parecido a R. canina pero con el disco estilar llamativamente cónico  y los estilos largos, reunidos en una columna (que puede ser glabra o pelosa)

Hábitat de Rosa stylosa en el borde de un abetal pirenaico.

Aspecto en agosto de otra especie norteña que convive con la anterior, Rosa dumalis, de la que también mostramos los frutos otoñales hace unos días.

Rosa dumalis vive en los sistemas montañosos de la mitad norte peninsular, pero resulta más frecuente en los Pirineos, como por ejemplo en el Valle de Hecho (Huesca), donde la fotografiamos junto a R. stylosa.

jueves, 10 de octubre de 2013

Tiempo de recolección de especies autóctonas

Durante estos días hemos recogido frutos de varias especies autóctonas de árboles, arbustos y trepadoras a lo largo del país. Aprovechando que ya teníamos algunas semillas limpias (y fotografías de sus "padres"), repasamos algunas de ellas.

La vid silvestre con frutos.

Queda pendiente la preparación, conservación y siembra de las anteriores durante los próximos meses: iremos informando de los éxitos (bueno, y fracasos) que acontezcan. Ahí va el muestrario.


Sorbus intermedia: un mostajo repartido fundamentalmente por el norte del país.

Cosecha y hojas de Sorbus intermedia.

Semillas de Sorbus intermedia. Precisan estratificación en un sustrato húmedo durante varios meses para germinar en primavera.
 
Fresno de flor (Fraxinus ornus) con frutos.

Detalle de Fraxinus ornus.

Sámaras de Fraxinus ornus.

Cytisus arboreus (C. arboreus subsp. baeticus) en flor a finales de marzo: un escobón de gran talla que habita Andalucía occidental y Extremadura.

Legumbres de Cytisus arboreus. En general las semillas de leguminosas deben tratarse para garantizar unos porcentajes de germinación aceptables. Suelen escarificarse para romper el tegumento externo que impide que germinen.

La clématide (Clematis vitalba): una trepadora de hoja caduca creadora de setos.

Frutos de la clemátide: se trata de un conjunto de núculas con una cola plumosa muy llamativo.

Los frutos de la clemátide tras su recogida.

Pie femenino de vid silvestre en octubre.

Vitis vinifera subsp. sylvestris. Detalle de hoja y racimo.

Semillas de vides silvestres. Como puede apreciarse, presentan un aspecto más rechoncho que el de sus parientes las vides cultivadas.
 
Otra trepadora, la madreselva Lonicera periclymenum, en fruto.

Restos de frutos de Lonicera periclymenum, muy apreciados por las aves, entre zarzales.

Semillas de L. periclymenum, tras retirar la pulpa de los frutos.
 
Uno de nuestros rosales silvestres: Rosa stylosa. A ver si le dedicamos una entrada exclusiva en el blog en breve.

Semillas de Rosa stylosa; pueden verse los restos de pelillos que cubren los frutos por dentro, tan característicos del género.