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miércoles, 5 de diciembre de 2018

Zarzamoras del Valle del Lozoya en otoño

Con la excusa de mostrar algunas de las zarzamoras (género Rubus) del Valle del Lozoya (Madrid), vamos a aprovechar para publicar además algunas fotos de sus hábitats y especies acompañantes, pues estamos en el valle más amplio, bonito y variado de la Sierra de Guadarrama, a finales de noviembre.

Recorremos un tramo del valle comprendido entre los 1.200 y los 1.500 m de altitud. Las principales unidades de vegetación son las praderías húmedas con bosques caducifolios (saucedas, choperas, tembledas, abedulares...) próximos al río, los melojares y los pinares de pino silvestre.

Comenzamos con una especie bien representada en la Sierra de Guadarrama: Rubus lainzii. Tiene los dos folíolos inferiores sentados (sin "pecíolo"), muchas veces montados sobre los superiores. El turión (el tallo del año) presenta diminutas glándulas por todas sus caras.


Porte de un gran ejemplar de chopo y vista de una chopera en las inmediaciones de Rascafría.

Detalle de las hojas otoñales del chopo (Populus nigra).

Saucedas en la primera banda de vegetación del río.

Junto al río encontramos a la segunda especie: Rubus brigantinus.

Aspecto de las hojas y el tallo de Rubus brigantinus.

El turión es de sección angulosa y está cubierto de glándulas estipitadas (con pie); son característicos la presencia de múltiples acúleos (las espinas, para entendernos) de diferentes tamaños.


Salix triandra, uno de los sauces presentes en la zona.

Frutos de Clematis vitalba, una trepadora clásica en estos bosques galería.

Otro sauce: Salix purpurea.

En este rincón hallamos a Rubus vigoi.

Rubus vigoi es una zarza parecida a R. ulmifolius, pero con el turión de sección angulosa y menor diámetro, de color rojizo o verdoso y casi sin pelos. Folíolo terminal elíptico u ovado, con el margen ondulado. Sin glándulas.

Otro habitante típico de los setos: el bonetero (Euonymus europaeus). Todavía quedan "bonetes" con semilla en su interior.


Un grupo de jóvenes temblones (Populus tremula) y hojas de esta especie.

Lo que queda del yezgo (Sambucus ebulus) a estas alturas de año.

Rubus castellarnaui: tiene el haz peloso, el folíolo principal ovalado y los dientes principales del margen mirando hacia la base de la hoja.

Esta especie tampoco presenta glándulas y su turión es bastante fino: 4-5 mm de diámetro.
 
Abedules formando parte del bosque de ribera.
 
Terneretes disfrutando de un descanso en el prado, delante de más abedules.


En el borde de este bosque mixto de pinos y melojos encontramos a Rubus praecox.
 
Aspecto de las hojas de Rubus praecox.

Tallo de Rubus praecox, que presenta pelos simples y estrellados, de sección angulosa. Acúleos más fuertes y de sección más ancha que en R. vigoi.

Envés tomentoso de las hojas. Folíolo terminal ovado y de base redondeada.
 

En otro hueco del bosque aparece la más común de nuestras zarzamoras: Rubus ulmifolius.

Hojas y tallo de Rubus ulmifolius.

El turión es muy grueso, de color morado, pruinoso y cubierto de diminutos pelos estrellados, especialmente cerca de la base de las espinas, lo que le da esta apariencia sedosa.

Para finalizar, encontramos a Rubus radula, junto al camino que asciende por el pinar de pinos silvestres.

Aspecto de la hoja de esta especie, así como del envés tomentoso de la misma.

Rubus radula, a diferencia de las cuatro últimas zarzas mostradas, sí tiene glándulas a lo largo del turión, que es de sección acanalada. Asimismo, lo tiene cubierto de pequeñas cerdas que proporcionan un tacto áspero al tocarlo.
 

sábado, 28 de octubre de 2017

Por la ribera y la ría del Eo


Seguimos en Asturias. Presentamos una selección de fotografías realizadas en las riberas y la ría del Eo, también en el mes de julio. Flora riparia, de los setos próximos al cauce y de la marisma, así como algunos insectos y reptiles que se dejaron retratar.

Vista del bosque galería, donde crecen especies ribereñas (sauces, chopos, saúcos, etc.) con otras propias del bosque atlántico (arces, fresnos del norte e incluso nogales, entre otros).

Oenothera rosea, una especie de origen americano.

Pentaglottis sempervirens

Lysimachia vulgaris

Stachys sylvatica

Un ciervo volante.

El falso plátano (Acer pseudoplatanus).

La especie de zarzamora más abundante junto con Rubus ulmifolius es R. vigoi, en la fotografía.

Los frutos del fresno del norte (Fraxinus excelsior).

Flor de Calamintha nepeta.


Un gran ejemplar de carbayo (Quercus robur).

Un caracol se esconde entre las hojas de la hiedra atlántica (Hedera hibernica).

Erica mackaiana, un brezo exclusivo de Irlanda y el norte de España.

El berro de agua (Rorippa nasturtium-aquaticum) en un pequeño cauce.

En las exposiciones más térmicas encontramos laureles, aladiernos y otras especies de flora más típicamente mediterránea, incluyendo a esta joven encina.

Antes de bajar a la costa, una foto curiosa: las siemprevivas creciendo sobre las pizarras de este tejado.

Ninfa de bosque (Limenitis camilla).

La espectacular (e invasora) capuchina (Tropaeolum majus).

Yo diría que se trata de una lagartija serrana (Iberolacerta monticola), pero...

Crithmum maritimum en la costa,

Una lagartija roquera (Podarcis muralis) tomando el sol.

En los setos que crecen en los restos de bosques y eucaliptares costeros fotografiamos a Rubus lainzii.

Satyrus actaea mimetizándose entre las hojas secas de eucalipto.

Marea baja con Castropol al fondo.

La saltacercas (Lasiommata megera).


Un par de fotos de Scirpus maritimus, que también vimos en las marismas gallegas.

Aster tripolium

Mientras algunos marisquean, otros buscan bichos en la playa.