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lunes, 3 de abril de 2023

Inicio de la primavera en Alemania (1)

 

Visita a Alemania (Múnich y Stuttgart, esta última en la imagen) a finales de marzo. En la campiña y los parques los árboles, arbustos y geófitos más precoces comienzan a florecer y se abren los primeros brotes.


El cornejo macho (Cornus mas).


Flores de Cornus mas.

Chaenomeles speciosa

Posiblemente Rubus bifrons.

Friedrich von Schiller, Múnich.



Scilla forbesii, procedente de Turquía.

Crocus vernus

Gagea lutea

Ranunculus ficaria


Grosellero (Ribes alpinum).

Zorzal real (Turdus pilaris).

Muérdago (Viscum album) sobre los árboles del bosque de ribera.

Aligustre (Ligustrum vulgare) con frutos.

Viburnum lantana


Ánsares comunes (Anser anser).

Symphytum caucasicum

Scilla mischtschenkoana

Lamium purpureum

Primula elatior

Corylus avellana

Acer platanoides

Parrotia persica, un árbol nativo del Cáucaso meridional e Irán.

Terminamos esta primera entrega con Fritillaria persica, vecina de la anterior. 

viernes, 20 de agosto de 2021

Los groselleros ibéricos

 

Vamos a publicar algunas fotografías de los groselleros ibéricos: en realidad de las tres especies autóctonas y una cuarta que se cultiva y asilvestra con frecuencia. Comenzamos por la de mayor talla (puede alcanzar los tres metros de altura), el grosellero de roca (Ribes petraeum), un arbusto de hojas anchas (hasta 15 cm), palmatífidas, con tres/cinco lóbulos, el central ensanchado en la base.

Las flores crecen en racimos horizontales o péndulos, cuyo eje carece de glándulas. Aquí vemos los frutos verdes en julio; florece a partir de mayo.

Aunque el grosellero de roca alcanza los pedregales y gleras a 2.400 metros de altitud en la Cordillera Cantábrica y Pirineos, aquí vemos a un ejemplar crecer a menos altitud, en un bosque mixto del Valle de Benasque (Huesca). Se distribuye también por el Sistema Ibérico y recientemente Rubén Bernal lo descubrió en la sierra de Guadarrama madrileña.

Similar a la anterior es el grosellero de los Alpes (Ribes alpinum), un arbusto de menor talla (hasta 1,5 m) con las hojas mucho menores (hasta 5 cm de ancho) y con el lóbulo central atenuado en la base.

Posee racimos erectos y suele considerarse planta dioica (algunos ejemplares poseen flores masculinas y otros femeninas, con flores rudimentarias del otro sexo). Habita medios similares al grosellero de roca y también asciende mucho por las montañas, superando los 2.000 metros. Vive en la mitad norte peninsular y algunas serranías Béticas.


La especie más sencilla de reconocer es el grosellero espinoso (Ribes uva-crispa), el único que posee espinas (generalmente en grupos de tres), además de tener unos frutos mayores que salen solitarios o por grupos de 2-3 en las axilas de las hojas. Se trata de una especie cultivada y asilvestrada desde la antigüedad, por lo que algunas poblaciones pueden tener este origen. Aquí mostramos el detalle de hojas y frutos, así como el porte, de un ejemplar encontrado en en Valle de Navafría, Sierra de Guadarrama, Madrid.

La última especie, el grosellero rojo (Ribes rubrum), parece proceder asimismo de cultivos. Es parecido al grosellero de roca, si bien este último posee pelos glandulares en el limbo de las hojas y flores con sépalos erectos, mientras que Ribes rubrum carece de dichos pelos y los sépalos de sus flores son patentes.


Es un arbusto que, además, raramente alcanza el metro y medio de altura. Aquí vemos un ejemplar fructificado y el porte del mismo durante junio en el Valle de Lozoya, también en la Sierra de Guadarrama madrileña.



domingo, 15 de septiembre de 2019

Valle del Aragón y alrededores en septiembre

Hoy publicamos una selección de especies vistas en el piso montano (por debajo de los 1.900 m de altitud, para ser más precisos) en varias zonas del Valle del Aragón (Huesca), a comienzos de septiembre. Nos moveremos por bosques caducifolios, marcescentes, pinares y abetales, alcanzando de refilón los pinares de pino negro (Pinus uncinata: estando en Pirineos, había que verlos, claro).

Hayedo (en donde ya se aprecia un ligero cambio en el color de la hoja) con pinos silvestres en Canfranc.

Uno de los árboles que acompaña a las hayas: el arce real (Acer platanoides).

Bojedas en la parte superior de la montaña.

Frutos del boj (Buxus sempervirens).


Daphne mezereum


El saúco rojo (Sambucus racemosa).

Amapola amarilla (Meconopsis cambrica).


Porte y frutos de madreselva pirenaica (Lonicera pyrenaica).

Sideritis hyssopifolia

Grosellero (Ribes alpinum).

Juniperus alpina

Thymelaea nivalis

Rosa glauca

Carlina acanthifolia



Cerecillo (Lonicera xylosteum).

Cirsium acaulon

A partir de los 1.800 m aparecen los pinos negros (Pinus uncinata).


Al descender, de vuelta hacia el hayedo, fotografiamos los frutos del serbal de cazadores (Sorbus aucuparia).


Varios arbustos planifolios crecen en el borde del bosque, además de la gayuba (Arctostaphylos uva-ursi).

Polygonatum odoratum

Bosque mixto de pinos laricios, silvestres y quejigos (Quercus subpyrenaica), a unos 1.500 metros.

Muérdago (Viscum album) sobre un pino.

Cornejo (Cornus sanguinea).

Solidago virgaurea

Agracejo (Berberis vulgaris).

Un aladierno (Rhamnus alaternus), en la solana del camino, de porte achaparrado.


Erizón (Echinospartum horridum).

Astragalus sempervirens

Nevadilla (Paronychia kapela subsp. serpyllifolia).

Dolmen.

Las espectaculares flores de Lathyrus latifolius.


Chaerophyllum aureum (aspecto general y frutos).

Rosa pendulina


Pinar-abetal y entrada de luz y nuevas especies por una apertura del bosque.

Abetal (Abies alba) con algunos árboles puntisecos.


Arce menor (Acer campestre).

Galeopsis tetrahit

Rubus caesius

Lonicera alpigena, cuya pareja de frutos están prácticamente unidos.

Emerus major

Cotoneaster integerrimus

En cotas inferiores aparecen plantas mediterráneas como Lonicera etrusca.


Lavandula angustifolia subsp. pyrenaica

Cardo de arroyo (Cirsium rivulare).

Bosques de ribera en el río Aragón cerca de Villanúa.

Mentha aquatica

Saponaria officinalis


Succisa pratensis

Los alisos italianos (Alnus cordata) se han asilvestrado y abundan por el río.


Galium cespitosum

Veronica beccabunga

Los frutos del mundillo (Viburnum opulus).

Rosa rubiginosa




En San Juan de la Peña (por encima de los 1.200 m) encontramos estos quejigares y estas vistas del prepirineo.


Se trata de un enclave de gran interés biogeográfico y paisajístico, por juntarse las especies mediterráneas con las eurosiberianas.

Mostajo (Sorbus aria).

Rubus canescens

Eslizón tridáctilo (Chalcides striatus).

Pues esta zarzamora tiene pinta de ser Rubus radula.

Otro herpeto que vimos y pudimos fotografiar fue este lución (Anguis fragilis).

La mirada del lución.

Detalle de las hojas de los quejigos o cajigos prepirenaicos (Quercus subpyrenaica).

Setos vivos cerca de la Ciudadela de Jaca.

El zumaque de Virginia (Rhus typhina), una especie ornamental.

Algunas trepadoras naturales de los setos anteriores: Clematis vitalba y Cucubalus baccifer.

Ciervas en el foso de la Ciudadela.

Un arbusto descubierto y descrito por el profesor Pedro Montserrat en la comarca: Rosa jacetana.

Con este arbusto terminamos el resumen de nuestros paseos por el Alto Aragón.