Mostrando entradas con la etiqueta Salix fragilis. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Salix fragilis. Mostrar todas las entradas

lunes, 30 de diciembre de 2013

El Valle del Lozoya en invierno: de Pinilla a Alameda



Vamos al Valle de Lozoya para acabar el año: es uno de nuestros sitios preferidos y este año lo hemos visitado bastante (aunque luego no haya aparecido en el blog). Aprovechamos el domingo para recorrer los alrededores del río Lozoya, desde Pinilla hasta Alameda del Valle, entre los 1.000-1.100 m de altitud.


Saucedas y otros bosques de galería acompañando al Lozoya.

Espectaculares mimbreras (Salix fragilis) a lo largo del camino.

Un gran ejemplar de Populus nigra.

En toda la zona abundan los tremedales y pequeños humedales.

Una de las especies asociadas a los humedales: Lysimachia vulgaris, de la que solamente queda la parte aérea con los frutos abiertos.

En medio de la ruta aparece este carrizal: la verdad es que no nos lo esperábamos por aquí...

... acompañando a fresnedas y otras especies montanas caducifolias.



Además de la fresneda, las formaciones vegetales típicas de la zona están constituidas por (de arriba a abajo) melojares, setos vivos y praderías.

En los setos, un ejemplar de Viburnum lantana que todavía no ha perdido todas las hojas (un caso raro a estas alturas del año).


Frutos de Viburnum opulus.


Más frutos de los arbustos de los setos, en este caso del bonetero (Euonymus europaeus). Curiosamente, el color rosa de la cápsula que guarda las semillas se ha desteñido y ahora luce casi blanco.

Frutos del aligustre (Ligustrum vulgare).

Más frutos carnosos: los del majuelo (Crataegus monogyna).


Las cumbres del Parque Nacional nevadas.

El ganado aprovecha los pastos de la zona. En este caso, formaciones de arbustos espinosos que sustituyen a los fresnos en las zonas bajas del Valle.

Rosa canina

Más ganado, en primer término una vaca con pinta de Morucha. Melojares (Quercus pyrenaica) al fondo.

Aunque casi todas las rocas de la zona son silíceas, algunos bloques de caliza asoman por el Valle. En las calizas vive esta joya: el geranio del Paular (Erodium paularense), una pequeña matita cuyas hojas presentan este aspecto a finales de diciembre.

Porte de Erodium paularense (alguna gineta ha usado de cagarrutero a a este endemismo).

Aprovechamos hasta que el sol se va; terminamos donde empezamos, con el río y sus saucedas alrededor.

miércoles, 12 de octubre de 2011

Un ecosistema en una mimbrera (Salix fragilis)

En octubre, visitando Rascafría, nos encontramos con unas mimbreras (Salix fragilis) de gran tamaño; se trata de unos ejemplares muy ramificados desde su misma base que ocupan unas antiguas balsas próximas al monasterio. La ausencia de lluvias durante el otoño ha provocado que éstas se encuentren completamente secas, lo que permite que accedamos a ellas para examinar de cerca a estos sauces.

Salix fragilis

La amplitud de la base de sus troncos en este ambiente húmedo ha permitido a varias especies leñosas germinar y crecer sobre los propios árboles; entre éstas destacan algunos avellanos (Corylus avellana), zarzas y cerecillos (Lonicera xylosteum). Entre las zarzas que se encuentran en el Valle del Paular y se pueden ver por aquí, hoy mostramos a una especie del Sistema Central que no había aparecido todavía en el ecotono, Rubus castellarnaui (la foto, de un ejemplar con los frutos inmaduros, corresponde a principios de septiembre).

Un avellano crece sobre la mimbrera.

Rubus castellarnaui

Aunque entre todas las especies arbustivas que crecen sobre las mimbreras destacan, por su porte, su abundancia y estar ahora en flor, las hiedras (Hedera helix). La presencia de las flores abiertas de las hiedras en otoño hace que sean profusamente visitadas por varios tipos de insectos: dípteros, himenópteros y lepidópteros, fundamentalmente.

Una hiedra en flor.

Hedera helix: detalle de la inflorescencia con algunas flores abiertas.


Dos dípteros acuden a libar a las flores de la hiedra.

Entre las mariposas que encontramos alrededor o libando en las hiedras podemos fotografiar a la lobito (Hyponephele lycaon) y a la colias común (Colias crocea).

Hyponephele lycaon

Colias crocea

Pero el insecto más llamativo que hace acto de presencia es el avispón (Vespa crabro), del que descubrimos una colonia en un hueco de una de las ramas podadas de una de las mimbreras; el trasiego de ejemplares por la entrada es constante, entrando y saliendo individuos de forma continua.

Vespa crabro

Los avispones entrando y saliendo de su colonia.

Los avispones, excelentes cazadores, también rondan y patrullan por las hiedras, aunque en este caso no por el néctar de sus flores, sino para cazar otros invertebrados; como se muestra en la siguiente fotografía, se atreven incluso con las abejas, a quienes capturan, pese a tratarse de insectos peligrosos, sin muchos complejos.

Un avispón acaba de capturar a una abeja.

En el suelo donde crecen las mimbreras, pese a la ausencia temporal de agua, pueden verse algunos anfibios: ranitas de San Antonio, sapos comunes y, en las zonas donde se conserva más humedad, sapillos pintojos (Discoglossus jeanneae).

Sapillo pintojo.

Una pequeña muestra de las especies que se pueden encontrar viviendo en los alrededores de unos grandes sauces y las relaciones que se establecen entre ellas.

Hábitat de las mimbreras (Salix fragilis) y demás especies presentadas.

sábado, 25 de junio de 2011

Ciervos volantes en el Valle del Lozoya

El pasado 12 de junio tuvimos la oportunidad de ver cómo se reunían dos machos de ciervo volante (Lucanus cervus) sobre un fresno de hoja estrecha (Fraxinus angustifolia) y "asistir" a un combate entre ellos. Ambos ejemplares llegaron volando (de hecho, se hicieron visibles gracias al zumbido que producen en vuelo) y el enfrentamiento, que duró unos segundos, finalizó cuando uno de los ejemplares fue apartado de la rama donde tenía lugar la pelea y lanzado al suelo por su contrincante. Posteriormente llegó volando un tercer macho, que aterrizó en el mismo árbol.

Dos machos de ciervo volante enzarzados sobre una rama de fresno.

 El vencedor a punto de soltar a su oponente.

Lucanus cervus

El hecho tuvo lugar en en el término de Alameda del Valle (Valle del Lozoya, Madrid), localizado a 1.110 metros de altitud, en una fresneda próxima al río. En esta zona el Lozoya se encuentra muy bien conservado, con un bosque de ribera formado por varias especies de árboles y arbustos, trepadoras y plantas acuáticas. Destacan las saucedas que acompañan a fresnos, chopos y temblones, con seis especies de sauces (Salix alba, S. fragilis, S. salviifolia, S. atrocinerea, S. purpurea y S. triandra).

Setos formados por sauces, fresnos y otras caducifolias, cerca del río.

Se adjuntan fotos de un par de especies: la mimbrera (Salix fragilis) y la sarga negra (Salix triandra). El primero es una especie arbórea, parecido a Salix alba, aunque tiene hojas mayores, generalmente glabras, de forma lanceolada u ovado-lanceolada, con base redondeada y glándulas en la unión entre el limbo y el peciolo. Posee estípulas persistentes únicamente en las hojas próximas al final de las ramas grandes (ver fotografía). La mimbrera se caracteriza, asimismo, por ser un árbol de ramas fácilmente quebradizas en los aquellos puntos donde se ramifica.

Salix fragilis 

Estípulas y glándulas cerca del peciolo en Salix fragilis.

En cuanto a Salix triandra, los ejemplares masculinos en flor (que el Valle del Lozoya acontece a principios de mayo) se distinguen bien precisamente por la presencia de tres estambres en cada flor, y en la fase vegetativa, por las hojas oblongo-lanceoladas, con los bordes casi paralelos entre sí y presencia de estípulas en todas las hojas.

Cápsulas a punto de abrirse de Salix triandra.

Salix triandra con frutos abiertos.

Las fotos corresponden a dos pies femeninos, uno a punto de abrir los frutos (cápsulas) y otro con éstos abiertos, dispersando las semillas, que van acompañadas por el característico penacho de pelos de las salicáceas.

Scrophularia lyrata

Otra especie interesante vista en los sotos del río es la escrofularia acuática (Scrophularia lyrata), ahora en flor; se trata de una hierba perenne que alcanza los dos metros de altura, con las hojas inferiores liradas e inflorescencias densas, con brácteas y bractéolas linear-oblongas de margen escarioso.

Volviendo al ciervo volante, resulta sorprendente que siendo una de las más populares especies de coleópteros de Europa, se desconozcan tantas cosas de la misma; en este artículo se hace un repaso a la información disponible de la especie (vida larvaria, adulta, reproducción y problemática actual) y queda patente el misterio que rodea a tantas facetas sobre su biología y estatus poblacional en España.

Hábitat: fresnedas (Fraxinus angustifolia) próximas al río Lozoya.