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domingo, 19 de enero de 2014

Por la costa murciana: alrededores de Portmán



Recorremos algunos tramos del litoral murciano en enero y presentamos algunas de las especies vistas; comenzamos en Portmán, con los matorrales termófilos y otros que crecen pegados a la costa.

Una jara abundante en las proximidades del faro: el jaguarzo negro, Cistus monspeliensis.

Asparagus albus delante de los palmitos.

Otra esparraguera silvestre: Aspagragus horridus.

Un arbusto que crece cerca del mar y no soporta heladas, la solanácea Lycium intricatum, con flores.

Floración de Viola arborescens.

Los frutos de la alcaparra loca (Zygophyllum fabago). Parece una leguminosa (por los frutos), pero pertenece a la familia de las zigofiláceas.

Zygophyllum fabago, hojas. Es una especie que se encuentra abundante en caminos, solares y otros lugares con presencia humana.


Vista general de matorrales de palmito en primer término, con un bosquete de pino carrasco detrás.

Las albaidas (Anthyllis cytisoides) destacan entre otras especies por el tono apagado de sus hojas. Algunas estaban en flor.

Lavandula multifida

Maytenus senegalensis.

Coronilla juncea en flor.

Una chumbera sirve como planta protectora y refugio para otras como Ballota hirsuta o Rubia peregrina, que crecen intrincadas entre la primera.

Nos acercamos a la costa. La bahía de Portmán sufrió el mayor atentado ecológico de España causado por vertidos procedentes de la minería. Hoy los vertidos ya no existen, pero los suelos de la bahía, muy contaminados, siguen en proceso de recuperación.

Cerca de la costa aparece la acelga de mar, Beta maritima.

Un arbusto adaptado a la influencia marina y medios salitrosos: Anabasis articulata.

Detalle de los frutos alados y tallos de Anabasis articulata.

Vista general de la bahía de Portmán.

viernes, 9 de noviembre de 2012

Por la Playa de los Muertos en noviembre


Nos acercamos a una de las playas señeras del Cabo de Gata (que no conocíamos, por cierto), para fotografiar en una mañana nubosa y con aire algunas especies.




La primera especie que encontramos en flor es la ajedrea (Satureja cuneifolia subsp. obovata).




En la parte alta (para acceder a la playa hay que bajar un buen tramo) encontramos Rhamnus lyciodes subsp. velutinus (Rhamnus velutinus), de hojas completamente cubiertas por pelillos, lo que le aporta un tono ceniciento.




Un detalle de las hojas de la especie anterior.




Entre las rocas, pegada al suelo, Ajuga iva, de flores amarillas.




Muy abundante, una planta de saladares y otros ambientes salitrosos, el tomillo sapero (Frankenia corymbosa), con los frutos maduros.




No saqué ninguna foto potable de Helianthemum almeriense a causa del viento, pero quede aquí la foto testigo de que algunos pies de esta cistácea se encontraban en flor.




Un endemismo del Cabo de Gata: la labiada Sideritis osteoxylla, ahora con las inflorescencias completamente secas.




Entre los espartos y prácticamente casi todos los matorrales de la zona, descubrimos algo escondida a Viola arborescens (de nombre un poco pretencioso, pero preciosa especie), en plena floración. Aspecto general de esta matilla rastrera y detalle de flores y hojas.







Un diminuto escorpión bajo una piedra; no encontramos herpetos almerienses.




En un rincón más húmedo, confluyen varias especies arbustivas altas, todas ellas en flor; la de color más claro, en el centro de la siguiente fotografía, es la albaida (Anthyllys cytisoides), una leguminosa de climas cálidos y semiáridos.




Otra leguminosa en flor: el tojo Ulex parviflorus.




En el mismo rincón, Lavandula dentata y la trepadora Aristolochia baetica, creciendo sobre la primera.




Lejos de las anteriores, en una zona seca, un cardo "arbóreo" (con los capítulos florales secos): Carthamus arborescens.




Contrasta el color oscuro de las rocas volcánicas a un lado de la playa...




... con los colores claros de las rocas sedimentarias en el otro extremo.




Al fondo, Carboneras y su puerto.




Aunque vemos tomillos en flor (Thymus hyemalis), otra labiada parecida, también en flor llama nuestra atención: se trata de una especie similar a los tomillos, Micromeria inodora, pero con menos flores y de tamaño más grande que en los primeros.




Otra vista otoñal de la playa, caracterizada por la presencia de grandes guijarros y arenas gruesas.




Cerca del mar, la azucena marítima (Pancratium maritimum), con los frutos formados.




Una especie arbustiva de frutos carnosos: el bayón (Osyris lanceolata).




Porte y hojas de Paronychia suffruticosa, que ya apareció por aquí la semana pasada.




Terminamos con una compuesta en flor: Phagnalon saxatile, caracterizada por tener las brácteas del involucro lineares.