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viernes, 12 de mayo de 2023

Las cabras monteses del Desierto

 

A finales de abril paseando por el Desierto de Tabernas (Almería) nos cruzamos con algunas cabras monteses (Capra pyrenaica).


Seguramente se mueven entre la rambla de Tabernas y las cumbres de Sierra Alhamilla buscando agua y alimento. Aparte de resultar una imagen muy sugerente en este entorno, sorprende la capacidad de adaptación de estos animales.

El Desierto de Tabernas sigue siendo uno de los lugares más fotogénicos y espectaculares de nuestro país.



Anabasis articulata

En un año tan terriblemente seco como este algunas especies anuales apenas han brotado: este ejemplar mordisqueado de la crucífera Moricandia foetida fue el único que vimos, refugiado en una pequeña cárcava que conservaba algo de humedad. Es un endemismo del sureste peninsular.

Genista umbellata

Sideritis pusilla

Anthyllis terniflora

Hojas y flores de Anthyllis terniflora.

Otra cabra por un talud margoso.

La vegetación presenta un aspecto desolado, más propio de finales de verano de que primavera, como esta mata de Euzomodendron bourgaeanum, con pocas hojas, algunas semicalcinadas.

De vuelta. Vista general de la rambla.

Desde el cauce, que conserva algo de agua.

Salsola papillosa y Limonium tabernense.

Tarays y palmeras datileras (Phoenix dactylifera) en el oasis.


lunes, 21 de marzo de 2022

Las alcaparreras (género Capparis)

 

Durante el pasado verano en Lanzarote nos llamó la atención este ejemplar de alcaparrera cerca de Haría. Aunque no es una especie nativa de Canarias, aquí se encontraba a sus anchas. En buena parte de la bibliografía botánica las plantas españolas se clasifican como Capparis spinosa, pero parece ser que esta denominación representa a una estirpe híbrida procedente del cruce de otras especies (Capparis sicula y C. orientalis), escapada de cultivo, y no es frecuente en nuestro país.

Para presentar a las especies silvestres ibéricas seguiremos el criterio de Cristina Inocencio y otros investigadores (aquí el documento), según el cual existe una forma de hábito procumbente o tendido (Capparis sicula subsp. sicula), otra arbustiva erecta (C. zoharyi) y una tercera de ramas colgantes o péndulas (C. orientalis o C. rupestris).

Las alcaparreras viven en zonas áridas o semiáridas, en terrenos pedregosos y con preferencia por los suelos básicos. En España se encuentran principalmente en el litoral mediterráneo y Andalucía, aunque alcanzan el interior del país (Aragón y Extremadura), siempre buscando ubicaciones más o menos térmicas. Ejemplar de Capparis sicula en el Desierto de Tabernas (Almería).

Hojas de Capparis sicula con estípulas espinosas retrorsas en la base de los peciolos.

Hábitat en los alrededores del faro de Cabo de Gata (Almería) sobre rocas volcánicas.

Otro ejemplar de Capparis sicula, en la Región de Murcia; la especie comienza a florecer durante el mes de abril. Las flores son grandes, nacen solitarias en las axilas de las hojas y tienen numerosos estambres.

Las alcaparreras son arbustos de hoja caduca y en invierno presentan este aspecto.

En los alrededores de Cartagena encontramos a la segunda especie, Capparis zoharyi, a quien dedicamos esta entrada hace años. Como se ha mencionado, se trata de un arbusto alto, no rastrero.

Detalle de las estípulas decurrentes... 

...y de una hoja caída de Capparis zoharyi.

En el Castillo de Santa Bárbara (Alicante) vemos a la forma que se ha denominado Capparis orientalis (o C. rupestris): un arbusto con las ramas péndulas y sin espinas (o con ellas vestigiales o caducas).

Otra población de Capparis orientalis, en este caso en la Catedral de Palma de Mallorca, fotografiada durante el mes de junio.

Detalle de las hojas y botones florales antes de abrirse. Estos botones preparados como encurtidos son muy consumidos (las alcaparras) y son la causa principal de que este género se cultive en muchas partes del mundo.

Flores abiertas de Capparis orientalis. Se aprecian los sépalos (cuatro) en forma de casco.

Como curiosidad, entre las matas de alcaparreras y otra flora rupícola, aquí vive una población de lagartija de las Pitiusas (Podarcis pityusensis), un reptil procedente de Ibiza y Formentera que se ha introducido en Mallorca.

Catedral de Palma de Mallorca.

jueves, 26 de enero de 2017

Vistas del Desierto de Tabernas



Algunas fotos de este singular espacio natural almeriense, donde las precipitaciones apenas alcanzan los 250 mm al año. Sin embargo, su interés, tanto paisajístico como geológico y botánico, es enorme.

Limonium tabernense y Salsola papillosa.


Margas, areniscas y arenas componen las principales rocas del Desierto. Un par de fotos del cauce de una rambla y aspecto de las cárcavas.

Sarcocornia fruticosa formando parte de la vegetación de la rambla.

Porte de una crucífera arbustiva endémica de Tabernas y alrededores: Euzomodendron bourgaeanum. Encontramos a este ejemplar en flor.

Euzomodendron bourgaeanum: detalle de las flores y fruto.


Una vista general y otra más del cauce en invierno.


Palmeras datileras (Phoenix dactylifera).

Más palmeras y tarays, formando parte del oasis.

Aguas someras y algas en las ramblas a comienzos de enero.

La espectacular geomorfología y los paisajes del Desierto.

Un arbusto común en la zona: Hammada articulata.

Detalle de las ramillas de Hammada articulata.

Otra quenopodiácea arbustiva del sureste: Suaeda pruinosa.
 
Terminamos con una viborera (Echium sabulicola) en flor, característica de suelos arenosos tal y como señala su nombre específico.