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martes, 5 de diciembre de 2017

Los "socarrells" de Menorca


Hoy toca mostrar una recopilación de fotos de los socarrells de Menorca: se trata de una serie de especies de diferentes familias (leguminosas, labiadas y compuestas, principalmente) que tienen en común ser leñosas más o menos pulviniformes y espinosas; habitan sobre todo en la costa norte de la isla (también en otros medios más o menos rocosos y en algunos puntos de la montaña de Mallorca).

Parece ser que la forma apretada, achaparrada y pinchuda que presentan todas las especies supone un conjunto de adaptaciones de defensa frente al clima de la isla (muy ventoso y árido) y la acción ramoneadora de los herbívoros. En la imagen superior, aspecto general y porte de Launaea cervicornis, una compuesta exclusiva de Mallorca y Menorca.

Launaea cervicornis: ramas y flor. Probablemente el socarrell más abundante de la isla.

Pero decía que se trataba de una recopilación de fotos porque, realmente, no pretendo desarrollar mucho los textos, ya que este mismo tema fue profusa y detalladamente tratado por Juan Bibiloni en el blog amigo Sangrando en verde, en el siguiente enlace.

De lectura obligada, en fin, para el que desee conocer todos los detalles sobre la génesis de estas especies, así como otros apectos relativos a la morfología, distribución y ecología de las mismas.

Anthyllis hystrix entre lentiscos y otras especies de la maquia menorquina. Nótese como la parte derecha presenta un aspecto seco, mientras que la izquierda (protegida del salitre), permanece verde.

Ramas espinosas y hojas de Anthyllis hystrix.

Hemos llegado a fotografiar a estas dos últimas flores de Anthyllis hystrix a finales de junio. El aspecto de esta especie en primavera, en plena floración, es completamente distinto, claro; el paso de las estaciones ya hace de las suyas.
Un ejemplar de romero crece protegido entre las espinas de Anthyllis hystrix.

Otra fotografía del porte y hábitat de esta especie de la familia de las leguminosas.

Otro arbusto, en este caso de la familia de las labiadas y de aspecto más achatado o aplastado que la anterior: se trata de Teucrium balearicum.

Sin embargo, Teucrium balearicum sí florece ahora, por lo que encontramos muchos ejemplares en flor.

Se trata, asimismo, de otra especie muy espinosa. Es un endemismo balear que habita Mallorca, Menorca y Cabrera.

También las zarzaparrillas (Smilax aspera) pueden abandonar el hábito trepador que tienen dentro del bosque y adaptarse a las condiciones más duras de la costa, adquiriendo este porte semialmohadillado (por llamarlo de alguna forma), muy espinoso y con pocas hojas, marcadamente lanceoladas.

Otra imagen de la anterior especie. Esta variedad recibe la denominación de Smilax aspera var. balearica.

Aunque no forma parte de los socarrells tradicionales, podría decirse que este Asparagus horridus visto al lado de las zarzaparrillas también quiere participar dentro de este grupo de plantas, por presentar unas adaptaciones muy parecidas a las mismas.

Otro Teucrium (en este caso T. subspinosum), que sí se considera un tipo de socarrell. Es un arbusto menos compacto (o más erecto) que Teucrium balearicum. En este caso solamente se encuentra en las islas de Menorca y Cabrera.

Las ramitas floríferas de Teucrium subspinosum quedan por encina de las espinas, que en realidad no son punzantes, a diferencia de las de T. balearicum.



Otros ejemplares de Teucrium subspinosum mostrando las flores, los cálices de forma tubular-campanulada, cubiertos de pelos, y las falsas espinas.


Volvemos a las leguminosas: porte semiesférico de la especie Dorycnium fulgurans.

Ramas en zig-zag de tono glauco, características de Dorycnium fulgurans.

Como en el caso de A. hystrix, llegamos por los pelos para ver/fotografiar las últimas flores de Dorycnium fulgurans que, como muestra la fotografía, son de color blanco.

La más escasa y amenazada de los socarrells: Femeniasia balearica.

Sus últimas flores.

En realidad Femeniasia balearica nos gusta tanto que le dedicamos una entrada hace algunos meses.

Astragalus balearicus, una leguminosa que forma unas matas de menor tamaño que las especies anteriores, con unas grandes espinas.

Detalle de las espinas y los diminutos folíolos de Astragalus balearicus.

Astragalus balearicus (en el centro de la fotografía, de tono amarillento), junto a Teucrium subspinosum (por detrás y apreciablemente mayor que la anterior especie) y, al fondo, los labiérnagos adaptados al clima ventoso de la isla.

Otra especie perenne, espinosa y que puede presentar un cierto parecido con los socarrells es esta: la forma litoral del cardo cuco (Carlina corymbosa subsp. major), que no podemos evitar traer aquí por convivir con los anteriores.

Terminamos con un par de enlaces adicionales:

Socarrells
Plantas de Menorca (libro en PDF)

martes, 20 de junio de 2017

Flora amenazada: Femeniasia balearica


Algunas fotografías de la especie Femeniasia balearica, el socarrell bord, una asterácea  endémica de Menorca de la que solamente se conocen tres poblaciones en la costa norte de la isla.

Se trata de un arbusto pulvinular espinoso que alcanza el metro y medio de altura; aquí vemos unos cuantos ejemplares arremolinados entre lentiscos.

Aunque la especie florece entre mayo y julio, en junio apenas quedan restos de flores... y aparentemente ni planta, pues durante la estación seca presentan este aspecto tan desolado. Increíblemente -y pese a toda evidencia-, la planta sigue viva, esperando tiempos mejores.

Probablemente el detalle morfológico más característico de Femeniasia balearica (antes Centaurea balerica), sean las gruesas ramas cubiertas de espinas que se agrupan en grupos de tres. Las espinas miden aproximadamente un centímetro y cubren la planta entera.

Detalle de la población y el hábitat de la especie. La suma de las superficies que ocupan las poblaciones conocidas no llega a los dos kilómetros cuadrados.

La especie vive cerca del mar, aunque sin exponerse directamente a la influencia del salitre marino, sobre suelos muy secos. En la imagen, costa de Menorca una vez dejada atrás la población de Femeniasia balearica.

Detalle de las espinas y las ramas de otro ejemplar (no tan secas como en los ejemplares anteriores), así como de las brácteas involucrales del capítulo, que terminan en una punta afilada.

Terminamos con una foto de la inflorescencia amarilla de Femeniasia balerica: hemos llegado por los pelos y ya está un poco pasada pero nos sirve de testigo. Algo es algo. Esperemos que la especie se conserve sin problemas y podamos fotografiarla en plena floración dentro de dieciséis años (plazo en el que tengo apalabrado el siguiente viaje a Menorca. Tempus fugit).