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martes, 24 de febrero de 2026

Norte de León (segunda parte)

Comenzamos la segunda entrada con algunas plantas del sotobosque de la aliseda.

Glechoma hederacea

Lapsana communis

Cruciata pedemontana

Stachys sylvatica

Galeopsis tetrahit

Colchicum lusitanicum

Rubus brigantinus

Rosa rubiginosa

Salix neotricha

Mirlo acuático.

Symphoricarpos albus

Melojares en La Urz.

Prunus avium

Genista cinerascens y otros piornos acompañan a los robles melojos.

Restos de hayedos en Los Argüellos.

Fagus sylvatica

Erodium glandulosum

Sorbus aucuparia en el Puerto de la Magdalena.

Bisbita pratense.

Thymus pulegioides

jueves, 5 de abril de 2018

Entre finales de marzo y principios de abril


La primavera da sus primeros pasos, pero por el centro peninsular todavía hace frío a finales de marzo. Aun así, algunas especies valientes se adelantan a la explosión floral que acontecerá en pocos días y aprovechan para mostrar las primeras flores de la estación.

Lamium amplexicaule

El alfiler de pastor (Erodium cicutarium). Una planta muy extendida por todo el territorio. En algunas localidades incluso comienza a florecer a principios de año.

Detalle de Erodium cicutarium.

Varias especies de verónicas también lucen sus primeras flores, como la de hoja de hiedra, Veronica hederifolia.

Gageas en flor.


Descubrimos a este arbolito de unos 3-4 m de altura en plena floración y sacando las primeras hojas. No parece espinoso. Seguramente se trate de un ciruelo silvestre (Prunus insititia). Lo confirmaremos más adelante.

Detalle de las flores, en parejas o grupos de tres, con sépalos erecto-patentes, ovados, obtusos y de borde denticulado.

Aunque se nos hizo casi de noche, aprovechamos para fotografiar el inicio de la floración de las saucedas próximas a Colmenar Viejo.

Parque Regional del Curso Medio del Guadarrama, con troncos caídos entre los pinos.

En este mismo espacio, otro pequeño árbol del género Prunus que se asilvestra por buena parte del país: el ciruelo mirobólano (Prunus cerasifera).

A diferencia de su pariente anterior, ya tiene la hoja perfectamente desarrollada y los sépalos son reflejos, como se aprecia en la fotografía.

Otro Prunus cerasifera a contraluz, donde se aprecia bien la tonalidad púrpura que tienen las hojas de esta especie, muy empleada en jardinería.

La primera planta de Coincya monensis subsp. orophila que abre las flores. Esta herbácea crece sobre terrenos arenosos de la campiña y la rampa serrana.

Romulea bulbocodium crece sobre pastos húmedos.

En los suelos arenosos de la mitad norte de Madrid crece por todas partes Brassica barrelieri, que aprovecha el inicio de la primavera para florecer por amplias extensiones, evitando la competencia con otras especies.

En el jardín de casa anida una pareja de pardillos, que ahora anda a la gresca con otra. El macho está tan centrado en la defensa del lugar, que nos permite acercarnos hasta una distancia poco prudencial (para él, claro). En fin, la primavera, las hormonas, el sexo, qué les voy a contar.

Primeras flores de un endrino (Prunus spinosa) que crece protegido en un seto: el resto de la población todavía no las ha abierto.

En un huerto descubrimos que ha florecido una col (Brassica oleracea), que presenta estas enormes y llamativas flores blancas.

Otra crucífera que crece en baldíos y terrenos abonados: el nabo Brassica napus, una especie puramente nitrófila de flores amarillas.

Aunque no es nativa de Madrid, Iberis sempervirens se emplea como ornamental y también florece en estas fechas. Dos pétalos son significativamente mayores a los otros dos.

La labiada Glechoma hederacea comienza ahora a florecer y mantendrá su periodo de floración durante varias semanas.



Terminamos con las vistas de una colonia de cigüeñas blancas en una chopera, cuyos árboles empiezan a brotar y florecer en estos momentos.

domingo, 29 de septiembre de 2013

Saja-Besaya: el hayedo en verano

En agosto realizamos una ruta por los hayedos de Saja-Besaya (Cantabria); presentamos algunas de sus especies.

Al tratar los hayedos se suele hacer referencia a las plantas herbáceas de floración temprana (las que lo hacen antes de que las hayas saquen la hoja), que son las más renombradas de este tipo de bosques, pero en verano se siguen encontrando algunas especies en flor.


Hayas (Fagus sylvatica) en Saya-Besaya. 

Lo cierto es que el haya es una especie que acapara la casi totalidad de la luz que llega al bosque (apenas llega al suelo un 5% de radiación). La consecuencia de esto es que no existe el dosel arbustivo, proporcionando a todos los hayedos un aspecto muy uniforme, con independencia de su localización geográfica.

Aspecto del dosel herbáceo en un talud del bosque, con Hypericum androsaemum, algún ejemplar de Rubus castroviejoi, Blechnum spicant, etc.

Un tronco de haya, en esta ocasión, hace de sustrato para las anteriores especies. Incluso algún Ulmus glabra joven se desarrolla entre los helechos.

Los hayucos en verano, todavía con un par de meses por delante hasta que maduren.

Glechoma hederacea, en flor. Aunque buena parte del territorio lo componen suelos de naturaleza silícea, esta especie crece entre rocas con cal.

Pulmonaria longifolia, una de las especies que florece en la primavera temprana, ahora sólo mantiene visibles las hojas.

Circaea lutetiana, muy abundante en todo el recorrido que atraviesa el hayedo.

Euphorbia amygdaloides

Otro acompañante de las hayas: Mercurialis perennis.

Un pariente del ciervo volante: Pseudolucanus barbarossa.

Ajuga reptans, una labiada que asoma algunas flores entre el manto herbáceo.

Rumex sanguineus

Además de hayas, otras especies arbóreas atlánticas medran en Saja-Besaya: olmos de montaña, arces, robles, fresnos, etc.

Vistas desde un mirador ascendiendo al Puerto de Palombera (1.260 m).

Cerca del puerto, los bosques se han aclarado para dejar crecer a los pastos herbáceos. En la imagen, una vaca Tudanca pasta entre acebos.

Vaca Tudanca con becerro.

Ulex gallii (Ulex cantabricus), en flor.

Descubrimos una especie de sauce interesante: Salix aurita, que trajimos hace unas entradas al blog. Aquí son ejemplares bajos, muy ramoneados por el ganado, que se refugian cerca de los arroyos.

Envés de las hojas de Salix aurita.

Otro sauce: en este caso, se trata de la especie arbustiva Salix repens.

Junto a los sauces, buenos brezales de Erica tetralix, el brezo de turbera.