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martes, 12 de mayo de 2026

Un tilo en La Cabrera (Madrid)

En La Cabrera (Madrid), a poco más de 1.000 m de altitud, encontramos un paisaje rocoso en el que predominan los berrocales y otras formaciones geológicas graníticas.

En una zona boscosa más húmeda que el roquedo circundante, buscamos un tilo (Tilia platyphyllos), un árbol común en Centroeuropa y el norte de España, pero no nativo de Madrid. Una curiosidad que merece la pena verse.

Aquí está: desde lejos destaca el follaje nuevo, verde brillante.


Vistas del tronco. Aunque no he encontrado referencias a su edad, está considerado un árbol singular de la Comunidad de Madrid.


Nuevas hojas de Tilia platyphyllos.

Fotografías realizadas en mayo: todavía falta un mes para su floración.

Destacamos otras especies de los alrededores, como los fresnos (Fraxinus angustifolia).

Castaño (Castanea sativa).

Manzano silvestre (Malus sylvestris).

Arce (Acer monspessulanum).

Cerezo (Prunus avium).

Saucedas de Salix atrocinerea.

Nogal (Juglans regia).

Robles melojos con peonías.

Floración de Quercus pyrenaica.

Alcornoques (Quercus suber).

Encinas (Quercus rotundifolia) entre el roquedo.


martes, 24 de febrero de 2026

Norte de León (segunda parte)

Comenzamos la segunda entrada con algunas plantas del sotobosque de la aliseda.

Glechoma hederacea

Lapsana communis

Cruciata pedemontana

Stachys sylvatica

Galeopsis tetrahit

Colchicum lusitanicum

Rubus brigantinus

Rosa rubiginosa

Salix neotricha

Mirlo acuático.

Symphoricarpos albus

Melojares en La Urz.

Prunus avium

Genista cinerascens y otros piornos acompañan a los robles melojos.

Restos de hayedos en Los Argüellos.

Fagus sylvatica

Erodium glandulosum

Sorbus aucuparia en el Puerto de la Magdalena.

Bisbita pratense.

Thymus pulegioides

martes, 28 de mayo de 2019

Las Villuercas en mayo

Algunas fotos de las plantas que vimos en nuestro recorrido por Las Villuercas (Cáceres), una comarca dominada por una serie de serranías algunas de las cuales alcanzan los 1.400 m de altitud, lo que permite una importante diversidad de hábitats y que especies de gustos más norteños alcancen este extremo de la geografía extremeña.


Las cumbres cuarcíticas se alinean en una disposición NO-SE; destacan los plegamientos de las rocas sedimentarias más antiguas (cuya erosión y posterior depósito en las partes inferiores dan lugar a las conocidas rañas), definiendo lo que se denomina el relieve apalachense.

Entrada desde la vecina comarca de La Jara (Toledo).

Quejigos (Quercus broteroi) cubiertos de líquenes)



Una tuberaria "arbustiva" (o, al menos, con la base leñosa, como su nombre indica): Tuberaria lignosa (flor y hojas basales).

Genista triacanthos

Aquí o podían faltar las ericáceas, como el brezo Erica umbellata.

Genista hirsuta

Adenocarpus telonensis, un codeso de grandes flores.


Entrada a Cáceres por el puerto de San Vicente. Una cistácea muy común, Tuberaria (Xolantha) guttata.

Desde luego estamos en el dominio de la jara pringosa (Cistus ladanifer), que se encuentra en plena floración.

Linaria nivea

Andryala arenaria


Enebros, encinas y jaras junto a castaños y cornicabras en la umbría.

Un piruétano (Pyrus bourgena) entre los matorrales.

En los pastizales que abundan hacia la localidad de Guadalupe fotografiamos a este altramuz (Lupinus hispanicus).

En las zonas pedregosas y roquedos de la zona no podían faltar las especies del género Sedum: como Sedum amplexicaule...

Sedum andegavense...

... o Sedum brevifolium.

Un helecho rupícola, Cheilanthes tinaei.

Detalle de las flores de la digital.

Lathyrus angulatus

Otra vista de Las Villuercas, donde se reflejan algunas de sus principales unidades paisajísticas: cumbres, laderas con bloques cuarcíticos, matorrales mediterráneos, bosques de hoja marcescente o caduca y cultivos mediterráneos (pues también es importante la impronta humana en la zona).

Paramos a fotografiar algunas plantas que se encuentran entre el piso de la encina y el melojo. Y entre los herbazales del camino, claro.

Escobón en flor (Cytisus striatus).

Lepidium heterophyllum

Geum sylvaticum

El ombligo de Venus antes de abrir sus flores.

Una veza interesante: Vicia tenuifolia. Se trata de una trepadora perenne que posee un tallo leñosos subterráneo a partir del cual nacen turiones alargados.

Detalle de la inflorescencia y folíolos de Vicia tenuifolia.

Otra trepadora también florece ahora: la nueza negra (Tamus communis).

El melojo (Quercus pirenaica).

Arenaria montana

Brezo acompañante del sotobosque del melojar (Erica arborea).


Los jacintos (Hyacinthoides hispanica) cubren ahora algunas praderías y bordes de castañares.

Llegamos para fotografiar las últimas flores de otro árbol caducifolio de la zona, el cerezo (Prunus avium).

Glebionis (Chrysanthemum) segetum en los bordes del camino.

Algunos castaños todavía no han sacado las hojas.

Este ejemplar, en cambio, va más adelantado (Castanea sativa).

Pese a la presencia de robles melojos, castaños, cerezos y otros elementos eurosiberianos, la presencia arbórea más notable de la vegetación de Villuercas la proporciona el loro (Prunus lusitanica). Como es sabido, se trata de una especie relíctica del terciario que ha sobrevivido en algunas gargantas donde se mantienen unas condiciones de mayor termicidad y humedad similares a los climas subtropicales del Mioceno.


Además hemos tenido la fortuna de encontrar a los loros en flor: no me digan que no son espectaculares.