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viernes, 15 de julio de 2022

El torvisco de los Pirineos (Daphne cneorum)

 

De las siete especies ibéricas del género Daphne faltaba una por presentar en el blog: D. cneorum, el torvisco de los Pirineos, un arbustillo postrado o decumbente que rara vez alcanza los 50 cm.

Daphne cneorum se cita casi al nivel del mar en algunas localidades vascas, pero en este caso hemos ascendido hasta los 2.000 metros de altitud en el Valle de Arán (Lérida) para fotografiarlo en flor a comienzos de julio. Las flores se reunen en grupos de 6-12 en inflorescencias terminales y son de color rosa.

Aunque es indiferente edáfica, en el pirineo leridano crece sobre rocas silíceas, formando parte de los brezales y otros matorrales que acompañan a los pinos negros (Pinus uncinata). A continuación, otras especies que observamos durante nuestro paseo.

Sorbus chamaemespilus

Empetrum nigrum

Pulsatilla alpina

Gentiana alpina

Hojas y flor de Loiseleuria procumbens...

... y sus frutos.


Gypsophila repens


Cotoneaster integerrimus

Salix caprea


Abandonamos las cumbres y descendemos hacia el bosque, donde encontramos a la rosácea Aruncus dioicus, en plena floración.

Y a la hierba de San Cristóbal (Actaea spicata), con los frutos verdes. Con estas dos plantas de bosque terminamos la entrada de hoy.




martes, 28 de julio de 2020

Las arandaneras

Hoy presentamos a las tres especies españolas de arandaneras (género Vaccinium) que podremos encontrar en algunas montañas durante nuestras salidas veraniegas. La más extendida y conocida es Vaccinium myrtillus, un pequeño arbusto que presenta tallos angulosos (casi alados), hojas caducas terminadas en punta, de color verde brillante y margen aserrado. Sus frutos, como es bien conocido, son comestibles, de color azul oscuro.

Otra vista de las hojas de esta especie y un fruto. Vaccinium myrtillus florece a partir de abril, pudiéndose encontrar sus frutos maduros durante el verano.

Vista de unas arandaneras de Vaccinium myrtillus que adquieren un tono anaranjado al final del verano. El arándano convive con brezales, enebrales alpinos y otros matorrales de alta montaña silícea, pudiendo crecer desde los 500 hasta casi los 2.800 metros de altura en las montañas de la mitad norte del país.

La segunda especie es Vaccinium uliginosum, una matita por lo general inferior a los 40 cm, sin ramas aladas, con hojas enteras, obtusas y de color verde-azulado.

Sus frutos también son de color azul pruinoso, más claros que en la especie anterior.

Vaccinium uliginosum también crece sobre sustratos ácidos, pudiendo alcanzar cotas más altas que V. myrtillus (casi 3.000 metros). Muchas veces conviven las dos especies, como en estos altos crestones venteados del pirineo oscense (Collado de Astún). Esta especie también habita en las montañas del norte, alcanzando Sierra Nevada.

En Candanchú (Huesca) los arándanos conviven con otras especies de la alta montaña silícea como los frambuesos (Rubus idaeus)...

Las brecinas (Calluna vulgaris)...

...o Cotoneaster integerrimus.

Atardecer cerca de Candanchú, en un bosque de pino negro, el hábitat de las dos especies de arándanos.

Hay una tercera especie en nuestro país, mucho más escasa que las anteriores, pues solamente se cita en algunas localidades del pirineo catalán (la foto está hecha en Francia): se trata del arándano rojo (Vaccinium vitis-idaea), denominado así por el color de sus frutos cuando están maduros. Es un arbustillo bajo, de unos 30 cm, con hojas enteras, correosas, persistentes y de borde revuelto que también vive en las montañas silíceas.

jueves, 3 de octubre de 2019

Los Cotoneaster con frutos

Los arbustos del género Cotoneaster son bien conocidos por emplearse habitualmente en jardinería; en la Península Ibérica habitan tres especies silvestres que repasaremos hoy (especialmente la que todavía no habíamos mostrado en el blog, C. integerrimus), aprovechando que ya tienen los frutos maduros y es cuando más llamativos están.

De Cotoneaster tomentosus (o C. nebrodensis) mostramos el momento de su floración en esta entrada, por ser una especie escasa en Madrid (sin ser tampoco especialmente abundante en el resto de su área de distribución española). Recibe los nombres de griñolera o falso membrillo y puede alcanzar los tres metros de altura. Presenta hojas pubescentes por el haz (especialmente de jóvenes) y habita orlas de bosques caducifolios y matorrales calcícolas.

Detalle de los frutos de Cotoneaster tomentosus: destacan por tratarse de unos pomos subglobosos de color rojo cubiertos de pelos, siendo en la única especie de las tres que no son glabros.

La segunda especie (la más extendida de las tres) es Cotoneaster integerrimus, que recibe los mismos nombres vulgares que la anterior. Es un arbusto que presenta diversos biotipos que puede superar los dos metros de altura, si bien suele encontrarse como un arbusto de talla modesta. Habita los sistemas montañosos del norte del país y el Sistema Ibérico, creciendo frecuentemente entre rocas, en ambiente de hayedo, pinar, abetal o en bosques mixtos.

Rama con frutos maduros de Cotoneaster integerrimus. Generalmente se presentan solitarios o en pequeño número, reflejos (vueltos hacia la rama) y sin pelos.

Vista del envés de la hoja, densamente tomentoso cuando ésta es joven, aunque luego pierden parte de dicha pilosidad. El haz es glabro y el limbo es algo más corto que en la especie anterior (1-3 cm de largo, frente a los 3-6 cm de C. tomentosus).

Otro ejemplar de Cotoneaster integerrimus creciendo entre grietas, con el fruto en proceso de maduración durante el verano en Benasque (Huesca). Esta rosácea habita desde la media montaña hasta los 2.500 m.


Hábitat por encima de los 2.000 metros de altitud en el pirineo silíceo (aunque la especie es indiferente edáfica), donde el membrillero falso crece algo achaparrado junto a arándanos (Vaccinium uliginosum), enebros rastreros y otras matas.


En este espectacular paisaje pirenaico, por encima del nivel del bosque, encontramos a Cotoneaster integerrimus junto a las especies anteriores. Las zonas inferiores son pastoreadas por caballos y vacas, mientras que el ganado ovino pace en los herbazales y roquedos de ladera.

Por último, nos queda la tercera especie: el durillo dulce (Cotoneaster granatensis), del que ya escribimos y publicamos un par de fotos suyas hace tiempo. Es un arbusto alto con pétalos patentes (las otras dos especies los tienen erectos) y fruto glabro, de color rojo-violáceo, como muestra la imagen.