viernes, 16 de agosto de 2019

Flores de verano: la polígala rosada (Polygala boissieri)

El pasado mes de julio en una visita a Sierra Nevada (Granada) pudimos fotografiar las bellísimas flores de la polígala rosada (Polygala boissieri), una planta perenne con rizoma leñoso que alcanza los 40 cm y florece en verano, a partir de junio.

Las flores poseen cinco sépalos (tres libres y dos inferiores soldados) y tres pétalos (el inferior es el que lleva la cresta fimbriada propia de varias especies del género) y se reúnen en racimos terminales. En la imagen, porte y aspecto general de la polígala rosada.

Polygala boissieri crece sobre suelos calizos o dolomíticos preferiblemente, desde los 900 hasta los 2.200 m de altitud, en este caso en una zona de matorrales ocupada mayoritariamente por Astragalus granatensis y sabinas rastreras. Vive en las montañas del sureste ibérico y norte de África.

martes, 6 de agosto de 2019

La retama de tintes (y otras especies acompañantes)

A mediados de junio (a esta fecha corresponden las fotos) empieza a florecer la retama de tintes (Genista tinctoria) en algunas localidades serranas madrileñas. Se trata de un pequeño arbusto inerme, con hojas y ramas alternas, cuyas flores crecen en racimos alargados al final de las ramas.

Es característico de la especie tener la quilla (el pétalo inferior) glabro (en este género es muy habitual tenerlo cubierto de pelos). También las estípulas triangulares y espinulosas. Se trata de una planta que se ha cultivado en la antigüedad por sus propiedades tintóreas, por lo que no está clara su procedencia, ni siquiera su carácter autóctono o alóctono. El caso es que está con nosotros, y nos sigue gustando mucho (como el resto del género), así que ya estábamos tardando en publicar alguna foto suya.

Genista tinctoria habita prados húmedos, habitualmente sobre suelos silíceos; en este caso a 1.200 m de altitud, en los bordes de un melojar (Quercus pyrenaica) en Navacerrada (Sierra de Guadarrama, Madrid).

Aquí vemos más ejemplares, que no suelen alcanzar el medio metro de altura. Vamos a mostrar algunas de las especies que acompañan a la retama de tintes.


Nepeta caerulea


Ornithogalum pyrenaicum, inflorescencia y detalle de las flores.


La cachurrera (Myrrhoides nodosa), que mostramos hace poco, ya ha formado los frutos. En la foto superior, engrosamiento del tallo del que procede el nombre específico.

En el interior del melojar florece Tanacetum corymbosum.

Lathyrus niger

Galium mollugo

Lapsana communis

Dejamos el bosque y nos acercamos a un arroyo para fotografiar a Galium palustre, una especie perenne de este género.

En los setos que crecen por aquí abundan los rosales silvestres, varias especies de zarzas, boneteros y aligustres (Ligustrum vulgare) como el de la fotografía.

Potentilla asturica

Otro ejemplar de retama de tintes, en este caso más alejado del límite del arbolado: el pasto que lo rodea se encuentra completamente seco en estas fechas, una pena.

En esta zona de pastos más secos florece ahora Galium verum.

El berceo (Celtica gigantea, antes Stipa gigantea) forma grandes macollas y puede alcanzar los dos metros de altura.

Primeras flores de Clinopodium vulgare.


Cerca de una sauceda encontramos este trébol (Trifolium pratense).

Otro habitante de los setos, la madreselva (Lonicera periclymenum), también en flor.

Un avellano (Corylus hispanica) plantado como ornamental cerca de donde nos encontramos.

En los suelos anteriormente cubiertos por las aguas que todavía retienen (o han retenido hasta hace poco) humedad, crece el diminuto Juncus pygmaeus, una especie de junco que apenas alcanza los 10 cm.


Otra genista empieza a florecer por aquí, aunque en este caso nos referimos a un arbusto alto, Genista florida, un clásico de la media montaña del Sistema Central. Nos estamos alejando del bosque de melojos y de los prados más o menos húmedos, ascendiendo a zonas graníticas de suelos secos.

Por aquí se encuentra la jara de hoja de laurel (Cistus laurifolius).

Cantuesos y santolinas acompañan a los jarales.

Sedum amplexicaule

Desde el pinar de pino silvestre (Pinus sylvestris) con enebros, bastante separados de las retamas de tintes, aprovechamos para despedirnos.

miércoles, 31 de julio de 2019

Flora amenazada: Omphalodes littoralis

Hoy traemos al blog algunas fotos de un endemismo amenazado que crece exclusivamente en apenas cinco poblaciones del litoral atlántico coruñes: la boraginácea Omphalodes littoralis (subsp. gallaecica). Aquí la ficha del Libro Rojo de la especie.


Se trata de una hierba anual glauca con indumento de pelos rígidos que alcanza los 15 cm. Las hojas tienen el margen ciliado.

Las flores son blancas, creciendo en cimas paucifloras como las de la imagen, al final de unos largos (5 mm) pedicelos. Florece en primavera (abril-mayo).

Atardecer en una de las poblaciones que todavía mantiene Omphalodes littoralis en la Costa da Morte.

La especie habita pastizales litorales (desde el nivel del mar hasta los 80 m de altitud) que crecen en dunas semimóviles. Este aspecto es el que presenta esta población a mediados de julio, con las plantas ya secas.


A mediados del verano algunos frutos permanecen en las plantas secas. Caerán al suelo arenoso, se enterrarán y esperarán a la siguiente primavera para brotar y comenzar un nuevo ciclo.

Los frutos son estas núculas de forma ovoide. Están rodeadas por el margen de la cara dorsal por un ala membranosa con unos grandes dientes característicos.


viernes, 19 de julio de 2019

Frutos de Damasonium polyspermum

A finales de junio encontramos algunas plantas de Damasonium polyspermum con los frutos completamente formados en el embalse de Santillana (Manzanares el Real, Madrid), cerca de donde observamos hace ya tiempo unas posibles hojas de esta especie.

Damasonium polyspermum es una planta acuática anual que germina y crece en el agua y que, tras la retirada de ésta (en los suelos arenosos todavía húmedos de algunos embalses y otros humedales naturales), completa sus fases vitales en la tierra: una especie que vive entre los medios acuático y terrestre, por tanto (un ecotono de libro). La falta de lluvias de este año ha acelerado su ciclo, pues suele florecer más tarde (en ocasiones en pleno verano, cuando más rápidamente se retiran las aguas). Se trata de una especie muy escasa en la Comunidad de Madrid.

Mentha cervina en los alrededores.


Al igual que su pariente Mentha pulegium,

Restos de fresnedas (Fraxinus angustifolia).

Un milano negro, mosqueado con nuestra presencia, sobre la rama de un fresno.

Todavía quedan algunos suelos bastante húmedos que presentan una cubierta herbácea muy variada, entre pequeños encharcamientos y los terrenos arenosos completamente secos. Estas son algunas de las especies en flor que fotografiamos en estos hábitats.

Centaurium sp.

Borrosas y algarabías (Parentucellia viscosa).

Lotus castellanus

Borrosas (Laphangium luteoalbum).

Desde estas extensiones herbosas nos acercamos a la orilla de este pequeño humedal que forma parte de una de las colas del embalse.

Por aquí crece Eryngium galioides.

Extensas poblaciones de junquillo (Eleocharis palustris).

En el agua no podía faltar Polygonum amphibium.

Y terminamos con esta larva de la polilla del gordolobo (Cucullia verbasci) sobre su planta nutricia.