jueves, 15 de junio de 2017

La estepa menorquina (Cistus creticus)


A finales de junio encontramos las últimas flores de la estepa menorquina (o "jara de Creta", si traducimos literalmente: Cistus creticus), una especie que, aunque ocupa buena parte de la Europa mediterránea y Oriental y norte de África, en España sólo puede encontrarse en Menorca y las hoces del Júcar (Albacete-Valencia); en esta ocasión fotografiamos algunos ejemplares baleares.

Se trata de un arbusto ramoso de crecimiento algo tendido y porte más redondeado que otras especies parecidas. Sus flores son de color rosa intenso, con la base amarilla. Las hojas son características de la especie: son todas pecioladas y con una nerviación bien extendida y patente por el haz, lo que permite diferenciarla de C. albidus.

Como se ha señalado, en las poblaciones menorquinas apenas quedan ya flores: lo normal es encontrar individuos con los frutos en cápsula ya formados, como los de la imagen. La especie tiene cinco sépalos que terminan en un extremo afilado.

La especie se puede encontrar en las proximidades (o directamente en el interior) de encinares litorales o alsinares (Quercus ilex subsp. ilex), como los de la imagen.

Hojas de Quercus ilex subsp. ilex, más lauroides que las de sus hermanas las encinas de interior.

Otro medio propio de Cistus creticus son los bosques mixtos de encinas litorales, pinos carrascos y matorrales termófilos (lentiscos, sabinas moras, Erica multiflora, Thymelaea hirsuta, etc.), en el norte de Menorca, sobre suelos arenosos.

Una de las especies que acompaña a los matorrales de estepa menorquina y que destaca por florecer al comienzo del verano es la ranunculácea Clematis flammula.

Paisaje agrario de Menorca, con bosques mixtos, acebuches, muretes de piedra y vacuno de raza menorquina aprovechando a diente los pastos de la zona.

Y otra curiosidad ganadera junto a las anteriores especies: ganado porcino criado en Menorca en régimen extensivo, con mamá cerda sesteando en el calor de la tarde.

2 comentarios:

  1. Desconocía la existencia de esa cistacea, que me recuerda mucha a c. crispus
    Un saludo

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  2. Pues sí, efectivamente C. crispus sería la tercera especie española de flores rosadas. El caso es que como no coincide (en distribución) con C. creticus ni la he mencionado.

    Un saludo.

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