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martes, 19 de mayo de 2020

Flores (y hojas) de los álamos

En marzo se inició la floración de las diferentes especies de álamos en buena parte del país, así que ahora (en mayo) ya se están dispersando sus frutos. Vamos a mostrar las características más relevantes de sus inflorescencias y hojas para poder distinguirlos entre sí. Comenzamos por el más extendido y conocido, el álamo blanco.

Inflorescencia femenina de álamo blanco (Populus alba). Las flores se adelantan algo a la salida de las hojas, agrupándose en amentos colgantes. Cada flor va acompañada por una pequeña escama.

Las escamas son alargadas, estrechamente ovadas, de color marrón pálido, con el margen aparentemente entero (realmente está finamente dentado) y ápice con largos cilios: en esta muestra las flores ya están algo secas y la escama un tanto arrugada...

...mientras que en esta foto se aprecia mejor el margen ciliado y aspecto general de las escamas frescas.

Las escamas se caen con el tiempo, de manera que no siempre se encuentran. Este ejemplar ha empezado a emitir las primeras hojas, de las que se aprecia el envés blanco, muy tomentoso, y la forma predominantemente ovada, con el margen sinuado-lobado (elevada variedad de tipos y cultivares con diferentes formas de hojas en esta especie). Los peciolos son cortos, tomentosos y sin comprimir.

Vista de las hojas en verano, ya completamente desarrolladas, en los brotes largos: son palmatilobadas (algunas recuerdan a las de los arces), glabras por el haz mientras que el denso tomento blanco persiste por el envés.

Populus alba en marzo, antes de sacar las hojas.

El álamo temblón (Populus tremula) también comienza a florecer en marzo y antes de la foliación. Las inflorescencias son más compactas que en la especie anterior, y debido a la presencia de escamas cubiertas de cilios que acompañan a las flores, presentan este aspecto (recuerdan a una oruga peluda). 

Detalle de las flores femeninas con sus escamas en el álamo temblón. 

En esta especie las escamas son de color marrón oscuro y el margen es laciniado con largos pelos blancos. 

Hojas adultas de Populus tremula. Son glabras por ambas caras y más o menos redondeadas. Sus peciolos son glabros, largos, esbeltos y fuertemente comprimidos lateralmente.

Álamo temblón.

La tercera especie es el álamo cano (Populus canescens), del que ya escribimos hace tiempo sobre su posible origen hibridógeno entre las dos especies anteriores. También saca las flores antes que las hojas.

Las escamas de Populus canescens son de color pardusco, flabeladas (con forma de abanico), de igual longitud que anchura, con el borde cubierto de dientes de distinto tamaño y largos cilios blancos.  

Tronco y hojas de álamo cano en abril.

Vista de otro ejemplar, más joven que el anterior.

Hojas de un brote largo en abril. Tienen forma ovada, son glabras y de color verde oscuro por el haz, con el margen con pocos dientes, irregulares, en ocasiones algo lobadas.

Vistas del envés de las hojas: de aspecto grisáceo, con algo de pilosidad que tiende a desaparecer con el tiempo (aunque no completamente), volviéndose glabrescentes. Los peciolos son similares a los de P. tremula (largos, glabros y comprimidos).

Debido a la presencia de este peciolo, el movimiento de las hojas del álamo cano recuerda a las del temblón cuando hace viento:



Una excelente descripción de los tres álamos (y otras especies chopos y sauces) puede encontrarse en un pequeño libro muy recomendable: Willows and Poplars of Great Britain and Ireland.
 

lunes, 12 de junio de 2017

Final de la primavera


Parece que esto del calor ya va en serio, así que vamos a despedirnos de la primavera con una entrada más fresca (de principios de mayo), en la que recorrimos el tramo del río Manzanares que va desde el puente medieval próximo a Cerceda, hasta Colmenar Viejo. Salimos tarde (y llegamos de noche), pero aun así la jornada dio para unas cuantas fotos de paisajes y un buen puñado de plantas. Como siempre, gracias por el paseo y la identificación de los ranúnculos y otras especies a Miguel DC.
 
Vista del puente próximo a la carretera que va de Colmenar a Hoyo: dejamos aquí un coche y vamos con el otro hacia Cerceda, para comenzar la ruta.

Una oruga en una planta de Artemisia campestris subsp. glutinosa.

Ya en ruta, el río se encajona entre paredones graníticos: por el centro, el bosque galería con saucedas y fresnedas, principalmente; por su exterior, encinares y enebrales. En otoño destacan los caducifolios dispersos por estas últimas formaciones (arces y cornicabras).

Fresnos y prados en uno de los arroyos que se atraviesan.

Herbazales de la fresneda.

Entre las hierbas presentes, Aristolochia paucinervis y Fallopia convolvulus, esta última en el centro.

Fresnos y Salix salviifolia

Una especie de lugares encharcados y riberas: Barbarea intermedia.

Un sauce más raro que el anterior: Salix triandra.

Ranunculus repens

Vista del río.

Inicio de la floración del nabo del diablo, Oenanthe crocata.

Geranium colombinum

Salimos el río y volvemos al camino. Ruta montana con las primeras flores.

Ranunculus ollissiponensis

Los cantuesos en flor.

Hojas basales y olorosas de Margotia gummifera.

Su última primavera.

Vistas desde el camino de un enorme álamo blanco (Populus alba), en el centro de la fotografía.

Enebros (Juniperus oxycedrus).

Un peral (Pyrus communis) asilvestrado que parece que este año va a dar cosecha.


Una curiosidad: un cantueso (Lavandula pedunculata) de flores blancas.

Otra vista genérica poco antes de anochecer: en la otra orilla parece que hay un ¿álamo cano...? Habrá que volver más adelante. Finalizamos con algunas de las especies que crecen en el camino.

Plantago afra

Stachys arvensis

Onobrychis humilis

miércoles, 11 de enero de 2017

El álamo cano (Populus canescens) en invierno



Vamos a detenernos brevemente en unos álamos especiales que encontramos -escasos- en las riberas del Jarama: conviven con los álamos blancos (Populus alba) y parecen proceder del cruce de los anteriores con los temblones (Populus tremula). Se trata de los álamos canos (Populus x canescens), cuyos fustes vemos al fondo de la fotografía. En muchas partes se comportan como una especie independiente (es decir, no depende de que estén presentes los dos progenitores para establecerse y echar renuevos), como en este caso.

Lo cierto es que se trata de una especie controvertida de la que muchos libros de árboles pasan de puntillas (o no tratan, directamente). Como curiosidad, en el Reino Unido se encuentran como especie "buena", sin que en aquellas latitudes existan los álamos blancos de manera natural.

Parece ser que se reproducen de forma vegetativa con más vigor que sus progenitores (en algunas partes del mundo, de hecho, es la única manera de colonizar nuevos espacios que tienen).
Aunque las principales diferencias con las dos especies padres hay que buscarlas en las hojas (y las brácteas florales, según autores), ahora nos pararemos en el principal carácter diferenciador que se puede apreciar en invierno: la corteza. En los álamos canos presenta características intermedias entre las otras dos especies: es de color verdosa (como la de Populus tremula) y presenta el ritidoma con unas marcas con una distribución y aspecto parecidos a las que aparecen en P. alba, tal como se aprecia en la fotografía superior.



Aquí está la corteza del álamo blanco: de color predominantemente blanco, se resquebraja con la edad, dejando unas marcas características (con aspecto de ojos), más o menos rómbicas. En este ejemplar, las marcas son más pequeñas que en el álamo cano anterior.


Y aquí la de un álamo temblón joven (no presente en la zona, como se ha indicado): presenta un dibujo más o menos liso, de color gris-verdoso y con pocas marcas (aunque también se puede resquebrajar con la edad por la parte inferior), discontinuas.

No obstante, la posibilidad de que la especie teóricamente híbrida se pueda seguir mezclando con cualquiera de las otras dos especies originales, enmaraña las posibilidades de descendencia que se pueden encontrar en el campo: en Castilla y León se habla del álamo del Cerrato (Populus x cerratensis) para referirse al cruce del álamo temblón con el álamo cano... Se entiende que muchas publicaciones no quieran meterse en camisas de once varas.

Dejamos para la primavera la publicación de fotos de las hojas del álamo cano, que, como cabía esperar, presenta características intermedias entre las otras dos especies.