martes, 19 de mayo de 2026

Más odonatos en verano

Durante el verano mediterráneo buena parte de los humedales se secan parcial o totalmente, como esta charca en los Alcornocales (Cádiz). Pese a la ausencia de agua, descubrimos a varios odonatos, unos insectos muy dependientes del agua (como larvas se desarrollan en ella y como adultos cazan en sus alrededores) descansando en su entorno.

La primera especie es Onychogomphus forcipatus, que reposa completamente al descubierto sobre las rocas.

Onychogomphus forcipatus

La siguiente es Cordulegaster boltonii, en este caso sobre una espadaña.

Cordulegaster boltonii

Buscando el frescor bajo las piedras vemos a la tercera libélula, Boyeria irene.

Otro ejemplar de la misma especie entre las ramas de un erguén (Calicotome villosa).

Por último, en los pastos secos de los bujeos de los alrededores, descubrimos a Sympetrum fonscolombii.

Sympetrum fonscolombii

Cerca, en el Canuto de la Utrera, próximo al río Manilva (Málaga), también las pozas se han secado. En sus alrededores abundan adelfas y cañotas (Arundo donax y A. mediterranea).

Aquí fotografiamos a la hembra de la última especie, Calopteryx haemorrhoidalis.


martes, 12 de mayo de 2026

Un tilo en La Cabrera (Madrid)

En La Cabrera (Madrid), a poco más de 1.000 m de altitud, encontramos un paisaje rocoso en el que predominan los berrocales y otras formaciones geológicas graníticas.

En una zona boscosa más húmeda que el roquedo circundante, buscamos un tilo (Tilia platyphyllos), un árbol común en Centroeuropa y el norte de España, pero no nativo de Madrid. Una curiosidad que merece la pena verse.

Aquí está: desde lejos destaca el follaje nuevo, verde brillante.


Vistas del tronco. Aunque no he encontrado referencias a su edad, está considerado un árbol singular de la Comunidad de Madrid.


Nuevas hojas de Tilia platyphyllos.

Fotografías realizadas en mayo: todavía falta un mes para su floración.

Destacamos otras especies de los alrededores, como los fresnos (Fraxinus angustifolia).

Castaño (Castanea sativa).

Manzano silvestre (Malus sylvestris).

Arce (Acer monspessulanum).

Cerezo (Prunus avium).

Saucedas de Salix atrocinerea.

Nogal (Juglans regia).

Robles melojos con peonías.

Floración de Quercus pyrenaica.

Alcornoques (Quercus suber).

Encinas (Quercus rotundifolia) entre el roquedo.


martes, 5 de mayo de 2026

Pinsapos en Madrid

En el Monte Abantos (Sierra de Guadarrama, El Escorial, Madrid), entre los 1.300-1.500 m de altitud y en umbría se encuentra un curioso emplazamiento de pinsapos (Abies pinsapo) muy alejado de su área de distribución natural.

Los primeros pinsapos se plantaron entre finales del siglo XIX y principios del XX, por estar localizada la Escuela de Ingenieros de Montes de la época en San Lorenzo de El Escorial, así que esta especie ya lleva más de cien años en la zona. La población cuenta con abundantes ejemplares jóvenes y parece regenerarse sin problemas.

La vegetación natural está formada por bosques de pinos (resineros y silvestres) y algunas encinas: los pinsapos crecen indiferentemente entre unos y otras. 

Aunque en Andalucía los pinsapos crecen sobre sustratos de rocas calizas o peridotitas, aquí lo hacen sobre gneises (que originan suelos de naturaleza ácida), lo que no ha supuesto ningún impedimento para su establecimiento y crecimiento.



Ramas de Abies pinsapo.

Regeneración de pinsapos entre fresnos de hoja estrecha.


Mariposa de las aristoloquias (Zerynthia rumina).

Floración del guillomo (Amelanchier ovalis).

Lagartija colilarga (Psammodromus algirus).


Varios ejemplares de gran porte.

Otro ejemplar joven creciendo en el margen del bosque.

Con buenas vistas al Monasterio de El Escorial.

martes, 28 de abril de 2026

La Corydalis que faltaba: C. intermedia

De las tres especies de Corydalis que habitan nuestro país faltaba por traer al blog a la tercera: Corydalis intermedia, la que más cerca tengo por ser la única que se encuentra en Madrid. En este enlace aparecen las otras dos especies existentes y sus características más notorias.

Un ejemplar asoma entre la hojarasca del melojar con algunas flores. A partir de marzo brotan las nuevas hojas de Corydalis intermedia y en abril acontece la floración.

Detalle del envés de las hojas y de las flores. Éstas presentan unas brácteas enteras, como Corydalis cava (en lugar de divididas, como C. solida).

Algunas plantas ya tienen los frutos formados. Son unas cápsulas oblongas (que recuerdan a legumbres) formadas por dos valvas.

Desenterrando con cuidado la base de esta plantita, descubrimos una escama foliosa en la base del tallo. Supongo que lo de intermedia se debe a que comparte características morfológicas tanto con Corydalis cava (brácteas enteras) como con C. solida (escama foliosa).

Detalle de la escama foliosa.

Corydalis intermedia habita melojares y otros bosques frescos, a partir de los 1.500 m de altitud. Las plantas crecen (nunca abundantemente) dispersas entre la hojarasca del bosque y florecen, como otras tantas plantas nemorales, antes de la salida de la hoja de los grandes árboles y arbustos. En la imagen, su hábitat en un bosque de Quercus pyrenaica con acebos, abedules, avellanos, etc.