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jueves, 18 de octubre de 2018

Costa de Manilva y Casares (Málaga, agosto 2018)


Durante la última semana de agosto paseamos por varios lugares de Málaga y Cádiz; en esta primera entrada se incluyen algunas fotos realizadas en la costa de Manilva y en los alrededores de Casares, ambos en Málaga, por lo que dejamos las especies gaditanas para dentro de unos días. En la fotografía, vistas del sendero litoral que recorre la Costa del Sol.

Aquí todavía perduran manchas de matorrales con matagallos, palmitos y erguenes.

Los frutos del lentisco.

Una mantis haciendo una espera sobre Pallenis spinosa, que ya tiene las flores secas.

Scolymus maculatus

 Kickxia lanigera, una especie anual que puede alcanzar los 100 cm, también se encuentra en los caminos.

La azucena de mar florece ahora (Pancratium maritimum).

Un curioso saltamontes con las alas muy reducidas (¿larva de langosta egipcia o mediterránea?), aunque no se aprecie bien en la fotografía, uno de los habitantes de estos pastizales y matorrales costeros.

Algunos tarays de la zona también florecen ahora, como este Tamarix gallica (los T. africana, sin embargo, ya tienen las flores completamente pasadas).

Además existe esta tercera especie (que también florece en verano): presenta largas inflorescencias compuestas que se desarrollan en los brotes del año, de más de 5 mm de grosor y pétalos grandes (unos 2 mm). Pensamos que se trata de Tamarix arborea, y como tal lo etiquetamos en la entrada, si me lo permiten, pero es cierto que los tarays ibéricos necesitan todavía un buen empujón.

Detalle de la inflorescencia de Tamarix arborea.

Un par de gaviotas de Audouin con varias jóvenes patiamarillas a última hora de la tarde.

Cambiamos de aires y nos acercamos a Casares, para recorrer una ruta que transcurre en buena parte sobre sustratos calizos. Lo primero que fotografiamos es al tomillo aceitunero, Thymbra capitata.

Tymbra capitata

Nos encontramos por debajo de los 500 msnm y pasaremos por distintas unidades de vegetación, que aquí crecen pegadas unas con otras: empezamos cerca de un bosque de pinos carrascos con una excelente cobertura arbustiva.


Detalle de los frutos y porte de la cañaheja (Ferula communis).

Thesium divaricatum, una planta perenne hemiparásita, como otras especies de esta familia (santaláceas).


Infrutescencia y detalles de los frutos de Guillonea scabra.

Teucrium capitatum

Helianthemum syriacum

Aspecto genuinamente veraniego del erguén (Calicotome villosa), un matorral que acompaña a los alcornoques.

Detalle de los frutos del erguén.

Alcornoques (Quercus suber) sobre rocas calizas.

Un arbusto interesante crece a la sombra de los alcornoques: la labiada Salvia candelabrum.

Detalle de las hojas de Salvia candelabrum.

Más especies preferentemente acidófilas crecen por la zona: brezos (Erica arborea) y jaras pringosas (Cistus ladanifer).

Ononis natrix


Inflorescencias y hojas un tanto crasas de Calendula suffruticosa, que desde la costa asciende hasta aquí.

Frutos y hojas del codeso (Adenocarpus telonensis), otro arbusto acompañante del alcornoque.

En las vaguadas y acompañando a los cauces de los arroyos, ahora secos, aparecen los quejigos.

Detalle del ahoja del quejigo (Quercus broteroi).

Las flores de color rosa de una leguminosa de base algo leñosita, Dorycnopsis gerardi.

Stauracanthus boivinii

Volviendo hacia el pueblo encontramos a esta especie de Antirrhinum (seguramente A. majus).

Scabiosa galianoi

Lactuca tenerrima

Un par de enebros (a la derecha) junto con algarrobos, acebuches, Bupleurum gibraltaricum, etc.

En las inmediaciones de Casares fotografiamos a Crambe filiformis, sus flores...

...y sus hojas basales. Con esta bonita crucífera terminamos hoy.

sábado, 24 de junio de 2017

Una aulaga menorquina (Calicotome infesta)


Aunque presente en buena parte de la fachada norte del Mediterráneo, la aulaga Calicotome infesta es un arbusto alto (puede alcanzar los dos metros de altura) que en España solamente puede encontrarse en algunos puntos del litoral peninsular y en Menorca: aprovechamos para fotografiar a esta especie en junio, cuando ha perdido buena parte de sus hojas pero tiene los frutos bien formados. Éstos son largos, comprimidos, seríceos (con pelos cortos y aplicados) y con dos alas bien desarrolladas en la parte superior.

Otra vista del fruto, en la que se aprecia el carácter seríceo de la especie, tanto en los tallos y ramas como en el fruto. Para algunos autores podría tratarse de un arbusto de carácter híbrido entre otras dos especies de aulagas o erguenes presentes en la isla: Calicotome spinosa (de ramas y frutos glabros) y C. villosa (de ramas densamente seríceas y frutos vilosos, cubiertos por largos pelos patentes).

Vista de una población de Calicotome infesta en Menorca en el borde de un pinar de pino carrasco. Son esos arbustos sin hojas que cubren buena parte de la ladera (los que parece que están secos, vamos). Acompañan a las aulagas Erica multiflora, Ampelodesmos mauritanica, labiérnagos (Phillyrea latifolia), efedras, acebuches, lentiscos, etc.

martes, 15 de mayo de 2012

Sierra Bermeja (V): leguminosas arbustivas

Repaso a buena parte de las leguminosas arbustivas que crecen en Sierra Bermeja, ascendiendo desde la costa hasta las cumbres.


Poblaciones costeras de Genista lanuginosa y Calicotome villosa.

Aunque las poblaciones más conocidas de Genista lanuginosa (o Genista hirsuta subsp. lanuginosa) se encuentran en las zonas altas de la sierra, traemos a una población cercana a la costa de esta especie, en plena floración a mediados de abril. Especie (o subespecie) endémica de estas sierras.





Genista lanuginosa


Aquí, cerca del mar, comparte hábitat con el erguén (Calicotome villosa), un arbusto armado con largas espinas que crece junto a acebuches y otros matorrales termófilos, formando setos impenetrables. En abril casi todos los ejemplares presentan el fruto ya bien formado, lo que indica lo pronto que florece por las zonas bajas de la Costa del Sol.


Erguén: sus legumbres presentan alas laterales bien manifiestas.

Otra foto del erguén, realizada a finales de diciembre en la misma zona, cuando buena parte de la población se encuentra en flor; se muestran, además, hojas, ramas seríceas y alguna espina.


Calicotome villosa

Más arriba, ya dentro del ámbito forestal, acompañando a alcornocales, castañares o a los pinares más húmedos, encontramos varias especies de escobones, denominándose así a varios géneros distintos de leguminosas que pueden alcanzar gran altura y carecen de espinas. El primero es Teline monspessulana, visto en flor en el mes de enero, corresponde a un ejemplar de más de dos metros de altura.


Teline monspessulana

También Cytisus arboreus puede florecer en pleno invierno, como el siguiente ejemplar mostrado. Esta especie la hemos visto en Sierra Crestellina, en las estribaciones de Sierra Bermeja.




Cytisus arboreus: detalle de la flor.

Por último, Cytisus villosus: lo encontramos en una de las rutas que ascienden desde Casares hacia Los Reales; de grandes hojas trifoliadas con peciolo largo y folíolos cubiertos de pelillos por ambas caras.


Aspecto de Cytisus villosus en verano.

En los matorrales más próximos a las cumbres encontramos especies de menor talla que los anteriores escobones. Una es Cytisus malacitanus, de hojas superiores unifoliadas e inferiores trifoliadas. Florece mayoritariamente en primavera y el fruto es una legumbre plana cubierta de pelos adpresos. Fotografías de porte, detalle de flores y hojas y fruto:






Legumbre de Cytisus malacitanus en julio.

Por último, una de las especies más comunes de Sierra Bermeja: el tojo Ulex baeticus, de forma almohadillada en las partes elevadas de la Sierra, con espinas primarias y secundarias de longitud similar. La subespecie baeticus es endémica de ésta y otras Sierras cercanas.




Porte de Ulex baeticus.