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miércoles, 15 de febrero de 2023

Los arruis de Sierra Espuña

 

A comienzos de diciembre en una visita a Sierra Espuña (Murcia) tuvimos un encuentro con un grupo de arruis o arruís (Ammotragus lervia), un bóvido procedente del norte de África y el Sahel introducido por primera vez en España en estas montañas en los años setenta.

Son animales adaptados a hábitats rocosos o montañosos en climas desérticos y subdesérticos que se introdujeron con fines cinegéticos. Presentan un aspecto intermedio entre cabra y oveja; es característica la larga barba que les cubre parte del cuello y extremidades anteriores.

En la actualidad el arrui está incluido dentro del catálogo español de especies invasora, excepto las poblaciones murcianas. Parece ser que se trata de una especie más pastadora que ramoneadora que no compite con las cabras monteses (o, incluso, compite mal) y que podría realizar las funciones de control de la vegetación que tradicionalmente realizaba el ganado en la sierra. Aquí puede descargarse una monografía de esta especie con información relevante al respecto.

Pese a ello, un brote de sarna utilizado como justificación para su eliminación y una gestión más que dudosa de la especie en este espacio protegido ha acabado con casi toda su población y el futuro del arrui en Sierra Espuña no parece muy halagüeño. El (falso) sueño de mantener nuestros ecosistemas puros, impolutos y libres de especies "indeseables" produce monstruos.

Al rato, los arruis se marchan hacia su incierto futuro. Mostramos algunas imágenes de los bosques más característicos de esta sierra murciana.

Pinos carrascos (Pinus halepensis).

Quejigar (Quercus faginea).


Juniperus phoenicea

Pinos resineros (Pinus pinaster).

Pozo de nieve reconstruido.

Lonicera splendida entre enebros.

Sierra Espuña.

lunes, 18 de octubre de 2021

El azafrán amarillo (Sternbergia colchiciflora)

 

Durante octubre podemos encontrar al azafrán amarillo (Sternbergia colchiciflora), un bulbo de tépalos estrechos que florece durante este mes, antes de sacar la hoja.

Lo vimos en el borde de un pinar de Pinus halepensis de repoblación en San Fernando de Henares (Madrid). Aunque según la bibliografía prefiere suelos calizos, aquí nos encontramos próximos a terrenos arcillosos con yesos.

En las manchas de vegetación natural que quedan entre los cultivos, buena parte de las plantas ya han cumplido su ciclo reproductivo y su parte aérea está seca. Aun así aprovechamos para fotografiar algunas especies curiosas o escasas en la región.

Como por ejemplo el cardo Scolymus maculatus.

Scolymus maculatus


Otra compuesta rara: Klasea flavescens.

Resto de la morra (Cynara tournefortii), amenazada en la región.


Una segunda alcachofa silvestre, en este caso Cynara cardunculus.

Cardo enrejado (Atractylis cancellata) cubriendo el suelo.

Existe otra especie parecida al azafrán amarillo que también florece por estas fechas: se trata de la azucena amarilla (Sternbergia lutea), que se distingue del primero por tener unos tépalos más anchos y sacar las hojas a la vez que las flores. Se encuentra en bosques riparios, bordes de caminos y otros medios. Para algunos autores no sería una especie nativa de España, sino que se habría naturalizado por buena parte del país.

sábado, 24 de junio de 2017

Una aulaga menorquina (Calicotome infesta)


Aunque presente en buena parte de la fachada norte del Mediterráneo, la aulaga Calicotome infesta es un arbusto alto (puede alcanzar los dos metros de altura) que en España solamente puede encontrarse en algunos puntos del litoral peninsular y en Menorca: aprovechamos para fotografiar a esta especie en junio, cuando ha perdido buena parte de sus hojas pero tiene los frutos bien formados. Éstos son largos, comprimidos, seríceos (con pelos cortos y aplicados) y con dos alas bien desarrolladas en la parte superior.

Otra vista del fruto, en la que se aprecia el carácter seríceo de la especie, tanto en los tallos y ramas como en el fruto. Para algunos autores podría tratarse de un arbusto de carácter híbrido entre otras dos especies de aulagas o erguenes presentes en la isla: Calicotome spinosa (de ramas y frutos glabros) y C. villosa (de ramas densamente seríceas y frutos vilosos, cubiertos por largos pelos patentes).

Vista de una población de Calicotome infesta en Menorca en el borde de un pinar de pino carrasco. Son esos arbustos sin hojas que cubren buena parte de la ladera (los que parece que están secos, vamos). Acompañan a las aulagas Erica multiflora, Ampelodesmos mauritanica, labiérnagos (Phillyrea latifolia), efedras, acebuches, lentiscos, etc.

jueves, 15 de junio de 2017

La estepa menorquina (Cistus creticus)


A finales de junio encontramos las últimas flores de la estepa menorquina (o "jara de Creta", si traducimos literalmente: Cistus creticus), una especie que, aunque ocupa buena parte de la Europa mediterránea y Oriental y norte de África, en España sólo puede encontrarse en Menorca y las hoces del Júcar (Albacete-Valencia); en esta ocasión fotografiamos algunos ejemplares baleares.

Se trata de un arbusto ramoso de crecimiento algo tendido y porte más redondeado que otras especies parecidas. Sus flores son de color rosa intenso, con la base amarilla. Las hojas son características de la especie: son todas pecioladas y con una nerviación bien extendida y patente por el haz, lo que permite diferenciarla de C. albidus.

Como se ha señalado, en las poblaciones menorquinas apenas quedan ya flores: lo normal es encontrar individuos con los frutos en cápsula ya formados, como los de la imagen. La especie tiene cinco sépalos que terminan en un extremo afilado.

La especie se puede encontrar en las proximidades (o directamente en el interior) de encinares litorales o alsinares (Quercus ilex subsp. ilex), como los de la imagen.

Hojas de Quercus ilex subsp. ilex, más lauroides que las de sus hermanas las encinas de interior.

Otro medio propio de Cistus creticus son los bosques mixtos de encinas litorales, pinos carrascos y matorrales termófilos (lentiscos, sabinas moras, Erica multiflora, Thymelaea hirsuta, etc.), en el norte de Menorca, sobre suelos arenosos.

Una de las especies que acompaña a los matorrales de estepa menorquina y que destaca por florecer al comienzo del verano es la ranunculácea Clematis flammula.

Paisaje agrario de Menorca, con bosques mixtos, acebuches, muretes de piedra y vacuno de raza menorquina aprovechando a diente los pastos de la zona.

Y otra curiosidad ganadera junto a las anteriores especies: ganado porcino criado en Menorca en régimen extensivo, con mamá cerda sesteando en el calor de la tarde.

viernes, 31 de enero de 2014

La sabina o ciprés de Cartagena (Tetraclinis articulata)



Hemos aprovechado nuestras visitas a la Sierra de Cartagena para fotografiar algunos ejemplares y bosquetes de su árbol señero: la sabina o ciprés de Cartagena, Tetraclinis articulata. Aunque ya habíamos presentado las flores, piñas y semillas con detalle, esta especie es merecedora de más atención por cualquier naturalista que se precie, así que ahí va un muestrario de fotos realizadas durante el mes de enero.

Un solitario Tetraclinis crece entre rocas calizas; aunque indiferente edáfica en el norte de África, en Cartagena predomina sobre suelos básicos y pedregosos. Acostumbrada a este sustrato tan seco y a un medio semiárido, la especie también crece bien sobre suelos forestales acompañando a otras especies arbóreas.

El pino de Alepo, la especie arbórea acompañante de las sabinas de Cartagena en su área de distribución española. Lo normal es que los pinos dominen el paisaje, dejando a las Tetraclinis un papel secundario.

Algunos jóvenes Tetraclinis articulata despuntan en las zonas despejadas del anterior bosque. Aunque aquí vive en sierras litorales relativamente bajas (por debajo de los 500 m de altitud), en África asciende hasta los 1.800 m.

Otro ejemplo de la regeneración de las jóvenes sabinitas en el borde del pinar, junto a palmitos, bufalagas, Calicotome intermedia, etc.


En este caso un pie de Tetraclinis articulata de buen tamaño destaca en mitad del bosque de pinos: el color de su follaje es llamativamente más oscuro que el de los pinos.

Una situación inversa a la anterior: en este caso, son los jóvenes pinos los que crecen a la vera de un rodal de Tetraclinis.


Una joven Tetraclinis articulata, de porte cónico, crece junto a Pinus halepensis, en el Monte de las Cenizas. A medida que ascendemos, sin embargo, los pinos se hacen dominantes y desplazan a las sabinas en las zonas de umbría y mayor altitud.

Vista de la costa, a unos 400 m, desde el anterior monte. En esta localización no aparecen ya sabinas.

Piñas abiertas y vacías.

Ramas con flores femeninas ya fecundadas.

Aspecto de las hojas adultas: éstas se unen dos a dos formando grupos de cuatro (dos de las cuales son planas y anchas, enfrentadas, y las otras dos más estrechas, cierran los bordes). Cada grupo de hojas se une con el siguiente proporcionando a la rama el aspecto articulado al que hace mención el epíteto específico.

Una última vista a un ejemplar que crece también sobre calizas.

Por último, y para no perderse, las consideraciones que cuestionan que Tetraclinis articulata sea una especie autóctona de la Península, en el siguiente enlace, muy interesante y recomendable:

http://www.floraprotegida.es/flora-vulnerable.php/Tetraclinis-articulata-112/