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miércoles, 15 de febrero de 2023

Los arruis de Sierra Espuña

 

A comienzos de diciembre en una visita a Sierra Espuña (Murcia) tuvimos un encuentro con un grupo de arruis o arruís (Ammotragus lervia), un bóvido procedente del norte de África y el Sahel introducido por primera vez en España en estas montañas en los años setenta.

Son animales adaptados a hábitats rocosos o montañosos en climas desérticos y subdesérticos que se introdujeron con fines cinegéticos. Presentan un aspecto intermedio entre cabra y oveja; es característica la larga barba que les cubre parte del cuello y extremidades anteriores.

En la actualidad el arrui está incluido dentro del catálogo español de especies invasora, excepto las poblaciones murcianas. Parece ser que se trata de una especie más pastadora que ramoneadora que no compite con las cabras monteses (o, incluso, compite mal) y que podría realizar las funciones de control de la vegetación que tradicionalmente realizaba el ganado en la sierra. Aquí puede descargarse una monografía de esta especie con información relevante al respecto.

Pese a ello, un brote de sarna utilizado como justificación para su eliminación y una gestión más que dudosa de la especie en este espacio protegido ha acabado con casi toda su población y el futuro del arrui en Sierra Espuña no parece muy halagüeño. El (falso) sueño de mantener nuestros ecosistemas puros, impolutos y libres de especies "indeseables" produce monstruos.

Al rato, los arruis se marchan hacia su incierto futuro. Mostramos algunas imágenes de los bosques más característicos de esta sierra murciana.

Pinos carrascos (Pinus halepensis).

Quejigar (Quercus faginea).


Juniperus phoenicea

Pinos resineros (Pinus pinaster).

Pozo de nieve reconstruido.

Lonicera splendida entre enebros.

Sierra Espuña.

jueves, 3 de noviembre de 2011

La maduración de los frutos en Cazorla-Segura

Además de por el cambio de color de la hoja en las especies caducifolias y marcescentes, si hay algo que caracteriza al otoño es la culminación del proceso de fructificación en buena parte de los árboles y arbustos de nuestras latitudes.

Nos desplazamos a las Sierras de Cazorla-Segura (Jaén) y fotografiamos (entre finales de verano y principios del otoño) a una representación de la flora mayor de este espacio; hoy nos centramos en algunas de las especies con frutos carnosos que aparecen entre los 1.500 y 1.800 metros de altitud, franja de vegetación dominada por los bosques de pino laricio.

Crataegus laciniata

Entre la orla arbustiva que aparece en los pinares, junto con varias especies de rosales silvestres encontramos a otra rosácea que en nuestro país se distribuye por las sierras del sureste peninsular: el espino Crataegus laciniata. Parecido al majuelo (C. monogyna), a diferencia de éste tiene las hojas lanosas por el haz y el envés, además de finalizar los lóbulos de éstas en unos dientes agudos. Sus frutos, apreciablemente mayores a los del majuelo, son unos pomos de color rojo que contienen dos o mas huesos, mientras que los de C. monogyna solamente tienen uno.

Lonicera arborea

Varias especies de madreselva aparecen por aquí: la madreselva arbórea (Lonicera arborea), un pequeño arbolito con bayas de color blanquecino, y Lonicera splendida, un arbusto trepador endémico de bayas anaranjadas y hojas opuestas de color glauco que se sueldan entre sí en la parte superior de las ramas.

Lonicera splendida

También encontramos otros arbolillos como los mostajos (Sorbus aria) y, en ocasiones, ascienden hasta este piso de vegetación sus parientes los espejones (Sorbus torminalis), con frutos en pomo de color pardusco y hojas simples, lobadas y de margen aserrado.

Sorbus torminalis

En el borde de la pista descubrimos una población de tabaco gordo (Atropa baetica), una solanácea amenazada de frutos negros (bayas) que, curiosamente, ha sido favorecida mediante la intervención del hombre en el pinar (sacas de madera, caminos forestales, etc.).

Atropa baetica

Dejando atrás a los pinos laricios (Pinus nigra), al descender al piso de las encinas y los pinos resineros, encontramos algunos piruétanos de buen porte: se trataría de perales asilvestrados que tradicionalmente se habían asignado a la especie Pyrus pyraster y que ahora se reconocen como una variedad o subespecie del peral cultivado (Pyrus communis).

Pyrus pyraster

Repasadas someramente algunas de las especies que se encuentran en estos bosques, dejamos para dentro de unos días a una de las joyas arbustivas que conviven en este espacio, descubierta en España, precisamente, en los pinares de laricio de Cazorla.

Hábitat: orlas espinosas y arbustivas en el dominio del pino laricio.

Pinus nigra